La electricidad es, sin duda, uno de los elementos más necesarios en el hogar. Sin embargo, una pequeña falla en la misma puede llegar a producir una catástrofe.
Para ello, es importante aumentar la calidad eléctrica en las casas y empresas.
Así como la reforma o rehabilitación de aquellas instalaciones que, por su antigüedad o abandono se han convertido en obsoletas y que en muchas ocasiones suponen un riesgo para las personas, animales y bienes que las habitan.
Consejos generales.
El interruptor general y el panel deberán estar situados en un punto iluminado y de fácil acceso.
En las zonas de baño y cuartos de aseo minimice la presencia de aparatos eléctricos y cables sueltos. Si vive en una vivienda antigua y se funden los fusibles, deben averiguar el motivo antes de cambiarlos. En caso de tener algún problema llame a un profesional, no se ponga en manos de aficionados.
Uso cotidiano.
Para utilizar, enchufar, desenchufar y conectar, algún aparato eléctrico tienen que tener siempre las manos secas.
Es conveniente desconectar los electrodomésticos nuevos y leer las instrucciones, antes de manipularlos.
No utilice nunca aparatos con cables pelados, clavijas rotas y bases de enchufe deterioradas.
Para sustituir una bombilla fundida desconecte previamente el interruptor automático correspondiente.
Cuidado con los niños.
No regale juguetes eléctricos que se enchufen a la red.
Procure no despertar interés en los pequeños por las conexiones o cables sueltos.