El Parlamento británico se rebeló contra la idea de cobrar 15 libras (18 euros) a cada turista que quiera subir la Big Ben, la famosa torre del reloj que los diputados consideran un símbolo de la democracia.
La Cámara paralizó un plan para cobrar entrada al pie de la torre que iba a ponerse en marcha el 2 de julio, al inicio de un verano en el que el Jubileo de Diamantes de la reina Isabel II y los Juegos Olímpicos atraerán a cientos de miles de visitantes a Londres.