“Totó ya no podrá descubrir de adulto los trozos de película cortados por la censura y guardados en una caja por Alfredo, el proyeccionista, que ensamblados se convertían en una antología del beso en el cine”. Adiós a la mitología de 'Cinema Paradiso' y a la cinefilia sustentada en el celuloide, que durante más de un siglo ha alimentado los sueños de millones de personas.
Los rollos de película tal como los conocemos, con sus pesadas bobinas, los desenfoques y las rayas en la pantalla, tienen los días contados. Exactamente, a finales del año entrante.

Así lo anuncia el informe de IHS Screen Digest, una compañía que analiza las tendencias en los medios digitales. Los estudios de Hollywood dejarán de tirar copias en celuloide a finales de 2013, destinadas a los principales mercados: Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Japón y Australia. El estudio predice que ya no suministrarán ninguna película en el formato tradicional en 2015.
Las copias digitales, en principio, solo ofrecen ventajas. La imagen y el sonido no se degradan y físicamente resultan mucho más manejables. El alza en el precio del haluro de plata, el emulsionante de la película fotográfica, también había elevado los costes del celuloide (en realidad, poliéster ininflamable). A finales del año pasado, el 51.5% de las pantallas mundiales disponían de un proyector digital. Sin embargo, el ritmo de la conversión no es el mismo en todos los países.
Las casi 4000 pantallas españolas afrontan un futuro digital que les obliga a una inversión en una época de incertidumbre en el sector. Primero fue el paso al digital y después el 3D. Nadie asegura que el cambio sea definitivo.
Peter Jackson rodó 'The Hobbit' a 48 fotogramas por segundo en vez de los 24 tradicionales, lo que obligará a cambios en el software de los proyectores. James Cameron anunció que 'Avatar' pondrá a prueba nuestra retina a 60 fotogramas por segundo.
Envío vía satélite,el futuro digital
- El DCP condiciona más a los exhibidores que el celuloide tradicional: la distribuidora puede establecer a qué horas funcionará y determinar en qué sala se proyectará.
- El siguiente paso será la desaparición de los denominados “discos duros” y el envío vía satélite de las producciones desde la casa de central de la distribuidora.