Variedades

50 sombras explícitas y eróticas

No siempre las palabras se pueden traducir en imágenes. La popular novela de E.L. James, “50 sombras de Grey”, llega a la pantalla grande de la mano de la directora Sam Taylor-Johnson –realizadora de “Nowhere Boy”, acerca de la juventud de John Lennon– y no podría ser más decepcionante el resultado final.


Ficha Técnica
  • Título original: “50 Sombras de Grey” (“Fifty Shades of Grey”, EE.UU. / 2015).
  • Dirección: Sam Taylor-Johnson. Con: Dakota Johnson, Jamie Dornan, Jennifer Ehle, Eloise Mumford, Victor Razuk, Luke Grimes y Marcia Gay Harden.
  • Fotografía: Seamus McGarvey.
  • Montaje: Lisa Gunning
  • Duración: 124 minutos
Más datos
  • La directora Sam Taylor-Johnson reconoció que su aproximación al material fue: “Tratar esto como una historia de amor extraordinaria y extremadamente inusual y única. Al entrar en ella intentas encontrar los momentos dedicados y sutiles en los que ambos comienzan a cambiar. Eso es algo que tiene que estar meticulosamente incorporado a través de la película para asegurar que todo salga como debe salir con el viaje que emprenden”.

@NicolasKusmin

No siempre las palabras se pueden traducir en imágenes. La popular novela de E.L. James, “50 sombras de Grey”, llega a la pantalla grande de la mano de la directora Sam Taylor-Johnson –realizadora de “Nowhere Boy”, acerca de la juventud de John Lennon– y no podría ser más decepcionante el resultado final.

 

Vendida y famosa por sus impactantes descripciones sobre las relaciones sexuales entre una “inocente” estudiante de Literatura Británica, y un joven multimillonario, llegando a parámetros de sadismo y esclavismo sexual, la novela se convirtió en un controversial éxito. La película pretende, a primera instancia, convertirse en lo mismo, un fenómeno cultural que permita abrir la puerta acerca de los placeres sexuales y el sometimiento en un ámbito no solo de papel, sino también audiovisual. El resultado parece otro tipo de sometimiento: la monotonía.

La historia narra la fascinación de Anastasia Steele –Dakota Johnson, hija de Melanie Griffith y Don Johnson– por Christian Grey, un perturbado millonario que nunca ha amado y prefiere los juegos de sometimientos hacia las múltiples mujeres que entran en su cuarto secreto. Se enfrentan el calor y el hielo. El amor contra el erotismo más básico.

 

La realizadora parece haber aprendido poco de un experto en la materia, como es Adrian Lyne, sin dudas, el director más adecuado para esta propuesta –“Atracción fatal”, “Infidelidad”, “Propuesta indecente”, “Nueve Semanas y media”– artista que comprendía que la tensión erótica-sexual no se creaba solamente, a partir del desnudo, sino gracias a exponentes externos como el punto de vista, la utilización de la escenografía y especialmente de la fotografía. Acaso una de las escenas más eróticas de la historia del cine es el striptease de Kim Basinger iluminado a través de contraluces y claroscuros.

Taylor-Johnson, en cambio, es incapaz de construir un clima erótico, simplemente porque confía ciegamente que el texto de la autora es suficiente o que los actores van a aportar el resto. Además es imposible sentir empatía por los personajes, cuando los protagonistas no tienen química entre sí.

 

La ausencia de carisma de Jamie Dornan (Grey) es notoria. No intimida lo suficiente, no seduce, no resulta atractiva su interpretación. Johnson, en cambio, está mejor. Sus bellos ojos claros transmiten aquello que las palabras no hacen.

Sin embargo, en Hollywood todo es fórmula y “50 Sombras de Grey” es un producto manufacturado. Pobre de ideas audiovisuales, acartonado, sin demasiadas formas de expresar aquello que transmite el papel. No hay sorpresas, solo un sinnúmero de diálogos inverosímiles y poco creíbles.

 

La falta de sutileza y la subrayada metáfora no construyen un relato atrapante, sino un previsible cuento de amor, inocente con respecto a las secuencias con herramientas de sometimiento sexual, que solo provocarán suspiros entre los fanáticos de la novela, y bostezos en el resto de la audiencia.

Ni un vacuo homenaje al clásico “El caso Thomas Crown” –la versión original de Norman Jewison, de 1967, con Steve McQueen y Faye Dunaway– ni las interpretaciones secundarias o la música de Danny Elfman consiguen destacarse.

Apenas unas escenas aisladas transmiten tensión erótica, pero no terminan de construir un entretenimiento sórdido. Los experimentados Paul Verhoven o Brian DePalma –cuyas filmografías se destacan por la confluencia de erotismo y thriller– nunca hubiesen desaprovechado semejante oportunidad.

Descubriendo a Christian Grey

“Desde la superficie, Christian es intrigante y poderoso, un hombre impresionante con varios negocios”, lo definió el actor Jamie Dornan. “Todos están bajo un conglomerado enorme, pero incorpora todo tipo de compañías de telecomunicaciones y de tecnología agrícola. Su imperio tiene muchas facetas y él es muy joven para la posición que tiene. A él le importa el poder y el dinero, y tiene bastante de ambos. Pero cuando nos vamos a lo profundo, notamos que Christian tiene muchas más facetas de las que se notan en la superficie”.

La trilogía de “Cincuenta sombras” de la autora E.L. James se ha vuelto una de las series más exitosas y más vendidas de la historia, con más de 100 millones de copias en 52 lenguajes adquiridas a nivel mundial. “En su esencia es una historia de amor sencilla que trata de una joven ingenua, más fuerte de lo que sabe, que conoce a un hombre con un pasado doloroso y sobre el poder sanador del amor incondicional”, dictaminó la autora. “Aunque las escenas sexuales se llevan los titulares, lo que les llamó la atención a los aficionados de la trilogía fue la historia de amor”.

La saga se completa con las novelas “Cincuenta sombras más oscuras” y “Cincuenta sombras liberadas”. Universal ya compró los derechos de ambos libros y planea filmarlos en los años subsiguientes.


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964051
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América