Infidelidad. Y si existe el agravante de que todo el mundo se enteró antes que tú, peor. Indiferencia. Cero mimos, atenciones o salidas. Es un asesino silencioso que lentamente mina los cimientos de la más sólida relación.
Sexo. Los hombres manifiestan su amor físicamente, cuando tienen ganas de mucho sexo significa que te desean y aman más que a nadie; sin embargo muchas lo interpretamos como que él sólo quiere "eso".
Chantajes y caprichos. Por un tiempo tolerará y cumplirá con todo lo que "su majestad" solicite; pero nadie puede vivir así por mucho tiempo. El más usado por las mujeres es el sexo, es un arma poderosa que esgrimimos sin piedad.
Descuido. El desarreglo personal, el sobrepeso y la falta de coquetería o seducción (por parte de los dos) es el principio del fin de la pasión. Maltrato. El más obvio es el físico, pero el más difícil de sanar es el psicológico. Atormentar, denigrar, insultar o hacer sentir menos a nuestra pareja, está en contra de todo lo que conocemos como amor. Rutina. Las escapadas, travesuras y lo inusual, condimenta hasta la más insípida relación.