Entre mujeres, y más aún, entre mejores amigas, se dan muchas actitudes o comportamientos que pueden malinterpretarse sexualmente, pero que para ellas parecen ser muy normales.
¡De seguro has estado en algunos de estos! Ir al baño, bañarse juntas, ponerse bloqueador, hacerse mascarillas y hasta masajes son algunos de ellos, pero ¿te ha pasado por la mente que podrías ser heteroflexible?
Esta es la tendencia entre mujeres que pueden llegar a sentirse curiosamente atraídas por personas de su mismo sexo, aunque predomina su atracción sexual por los hombres.
Las heteroflexibles son mujeres que se enamoran de la esencia de otra, de su personalidad, pero no necesariamente hay un vínculo sexual entre ellas.
El también llamado han sido catalogado como una moda o una forma modesta de encubrir un homosexualismo, pero es una realidad que va más allá de relaciones íntimas.
Muchas "heterocuriosas o flexibles" viven su primera experiencia en la niñez, cuando la admiración profunda que sienten por alguna amiga se eleva a un estado superior de enamoramiento.
Fernando Gómez, psicólogo y abogado panameño, asegura que las personas tienen que experimentar para saber lo que les gusta o no, por lo que asegura que no es malo que un día se decida o quiera hacer el amor con un hombre y al día siguiente con una mujer.
"Las personas heteroflexibles, por tendencia, prefieren más a personas del sexo opuesto, pero por alguna razón o motivo, no les disgustaría entablar relaciones sexuales con personas de su mismo sexo. Esto puede evolucionar al bisexualismo, pero con la diferencia de que cuando la persona se define como heteroflexible es una persona heterosexual en teoría, pero que pueden flexibilizarse a tener relaciones con personas de su mismo sexo; al final, lo que realmente les gusta es el sexo opuesto y tener familia, dijo Gómez.
Marcie Bianco, experta en temas de género e identidad sexual, en una entrevista realizada por (España) para un reportaje que trata sobre este tema, dijo que el término es un concepto acuñado hace años para hacer referencia a los enamoramientos de la infancia, a gustos infantiles, y que nunca se le va a oír decir a una lesbiana que se define bajo ese término porque eso banalizaría su condición sexual.
Las "heterocuriosas" no buscan a una mujer como pareja ni están en una constante búsqueda íntima con personas de su mismo sexo, sino que experimentan un amor profundo, algo que no las convierte automáticamente en lesbianas.
Por naturaleza, la mujer es más sentimental que sexual en su parte afectiva. La mujer se erotiza de un sentimiento más allá de una imagen, por lo que es capaz de sentir placer sexual por los sentidos.
Heteroflexible sin sexo
Para Gómez, una mujer feliz y enamorada se excita más, por lo que le es confuso saber si realmente una mujer pueda enamorarse de otra sin llegar a sentir placer sexual, ya que en teoría, un enamoramiento debe llevar a conductas sexuales porque el sexo es la máxima forma de expresar el amor.
Lo que sí es seguro es que las féminas son capaces de relacionar a niveles más profundos que los hombres, ellos se quedan a un nivel superficial, mientras que ellas son capaces de encontrar esas amigas inseparables porque se vuelven como hermanas, dijo el especialista.
Sociedad
En la actualidad, no se puede descifrar quiénes son más heteroflexibles, si hombres o mujeres, pero para Gómez sí hay situaciones interesantes.
Cuando se tiene una sociedad culturalmente orientada al machismo, se le da prioridad al placer sexual del hombre. Al hombre promedio le excita más ver a dos mujeres besándose que a la mujer promedio le da placer dos hombres besándose.
Lo que los expertos destacan es que con el paso del tiempo, las personas están siendo capaces de decidir su sexualidad. Es más, "en psicología existe una teoría de que todos nacemos bisexuales y que al final nos identificamos con una persona sin importar su sexo, y allí en cuando realmente se define el sexo", aseguró el psicólogo.