Alrededor de 50 millones de abortos se realizan cada año en el mundo (30 de ellos en las naciones en desarrollo), 20 millones son inseguros, de acuerdo con la publicaicón "Aborto en el Mundo en Desarrollo", de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Cerca del 90 por ciento de los abortos tienen lugar en naciones en vías de desarrollo. En el 94 por ciento de dichos países, el aborto provocado es penalizado por la ley. El riesgo de morir por un aborto mal practicado en una nación en desarrollo es del 1 en 250 procedimientos, mientras que en las naciones desarrolladas la relación es de 1 por cada 3,700 procedimientos.
Abortos inducidos, especialmente en naciones donde esta práctica es restringida por la ley, continúa siendo uno de los mayores problemas de salud reproductiva. Alrededor de 70,000 mujeres mueres cada año como resultado de un aborto inseguro. Muchas más mujeres sobreviven a la experiencia sólo para sufrir el resto de sus vidas de infertilidad, morbilidad crónica e impedimentos físicos permanentes.
Una de las principales razones por las cuales la gente a nivel mundial recurre al aborto como salida a un embarazo no deseado es el deseo de tener familias chicas, al igual que la necesidad de controlar la periodicidad del nacimiento de los hijos y la falla o inconsistente uso de anticonceptivos. El pobre acceso de las familias a programas de planificación familiar, la migración de las áreas rurales a las ciudades, la pobreza, el incremento de las relaciones sexuales extramaritales, y la sexualidad precoz de adolescentes sin la debida protección, contribuyen a que prevalezca la práctica del aborto en las naciones en vías de desarrollo.
Los estudios de casos incluidos en el libro y efectuados en naciones tan lejanas unas de otras como México y Mauritius, China y Cuba, sugieren que se mantiene la relación entre necesidades de planificación familiar y aborto inducido, en lo que respecta al inexplorado territorio de las investigaciones en salud reproductiva. Para la mayoría de las mujeres del mundo en desarrollo, donde el aborto es usuaomente penalizado e inseguro, anticonceptivos parecieran ofrecerles una alternativa. Sin embargo, los resultados de los estudios revelan, además, que la práctica extensiva del aborto provocado es común inclusive en naciones con buenos servicios de planificación familiar.
El aborto provocado existe en todas partes, tanto en países donde los programas de planificación familiar son fuertes como en aquellos donde no los hay o no son bien implementados. A menudo, dentro del matrimonio, para limitar el tamaño de la familia. Sin embargo, en el estudio de Nepal, el embarazo no programado representa el 95 por ciento de las causas de abortos provocados pero la mayoría de las mujeres no usaban anticonceptivos.
En la República Dominicana escasamente el 25 por ciento de las mujeres estaban usando métodos anticonceptivos cuando quedaron embarazadas sin proponérselo. Hasta en China, donde se tiene acceso fácilmente a una amplia gama de métodos anticonceptivos, el no uso de anticonceptivos es la principal razón para embarazos no deseados y abortos. Sin embargo, la falla en los métodos anticonceptivos puede elevarse hasta el 37% (China) como causa reportada en el estudio para que las mujeres de dicha nación oriental recurran al abortio. En el estudio en Cuba, tres de cada cuatro mujeres que habían tenido un borto en los últimos 12 meses reportaron que usaban métodos anticonceptivos cuando fueron entrevistadas.
Basados en varios estudios, los investigadores concluyendo que el no uso y la baja continuación del uso de modernos métodos de control de natalidad entre las mujerse que han tenido un aborto en las naciones en desarrollo fueron producto de la percepción negativa que tienen las mujeres de los anticonceptivos, especialmente los hormonales, los que sienten que tienen efectos secundarios y son inseguros.
Cualesquiera que sean las complejidades en la relación entre anticonceptivos y aborto, todos los estudios ponen de manifiesto la necesidad de efectuar mejoras en la calidad de los servicios de salud reproductiva como una manera de reducir el aborto provocado. Hay una urgente necesidad de hacer disponible una más amplia variedad de métodos anticonceptivos para permitir a los usuarios mayor libertad para elegir aquel que mejor se adapte a sus necesidades. Asegurar un uso más prolongado de éstos es una manera de reducir los riesgos del aborto entre mujeres que o desean quedar embarazadas.
El aborto sigue siendo un tema complejo y controversial debido a sus dimensiones políticas, religiosas, étnicas y en materia de salud, el cual a menudo causa acalorados debates en foros públicos. El libro de la Organización Mundial de la Salud ofrece nuevas luces sobre la realidad del aborto la cual varía dramáticamente en diferentes contextos políticos, sociales y legales.
(Fuente: Nota de prensa de WHO (siglas en inglés para la Organización Mundial de la Salud).