EL REINADO de Barbie, la muñeca estadounidense de cabello rubio y ojos celestes que representó el ideal de la belleza femenina durante generaciones, llegó a su fin en los parvularios de Israel, en aras de la igualdad entre los sexos.
Desde el comienzo de este curso escolar en los parvularios de todo el país los niños dispondrán de todo tipo de muñecas en sus juegos, no sólo de distintos colores sino también de gorditas, en oposición a las espigadas Barbie.
La población negra -los judíos africanos o "Hijos de Israel" procedentes de Etiopía- ha ido en aumento desde hace más de veinte años y hasta la fecha suelen presentarse problemas de racismo cuando se inscriben en determinadas escuelas y en el Ejército.
"La percepción que los chicos y las chicas tienen de sí mismos y de su cuerpo les limita la libertad para desarrollarse según sus inclinaciones", alegó Miriam Shejter, directora del Departamento para la Igualdad entre los Sexos, del Ministerio de Educación.
Organizaciones feministas en Estados Unidos, donde nació Barbie hace no menos de medio siglo, protestaron contra este ídolo de la belleza con el argumento de que "las proporciones de su cuerpo son inalcanzables" por los seres humanos. Bajo presión pública la compañía que las fabrica redujo la dimensión de su pecho.
"La niñas sienten que no son suficientemente bellas, delgadas ni altas -comparándose con la Barbie- y estas impresiones atentan contra la seguridad en sí mismas y su conducta", dijo Shejter al diario Yediot Aharonot, que hoy lunes difunde sus opiniones.
El nuevo programa para los parvularios, comentó, se debe a la importancia que proporciona la sociedad moderna a la imagen exterior y destacará la igualdad contra los estereotipos sobre el hombre y la mujer. Esa educación debe comenzar desde la mas temprana infancia pues a la edad en que los niños acuden al parvulario ya desarrollan las líneas de su pensamiento y la sensibilidad que les hará conservar los estereotipos que los nuevos programas aspiran a cambiar.
Por este motivo, indicó Shejter, también las maestras deben someterse a una "re-educación" a fin de liberarse también ellas de esos estereotipos que reflejan la desigualdad entre los sexos, o entre las mujeres "bellas" y "las otras". "La maestras, de forma inconsciente, se relacionan de un modo distintos con los chicos y las chicas, y educan estas últimas para cumplir un papel secundario en la sociedad", declaró la experta.
Otro aspecto incluido en el nuevo programa escolar es la referencia de las educadoras a los anuncios publicitarios que difunde la televisión.
Ese medio ensalza ideales representados por mujeres de gran belleza, de piernas largas como las de Barbie, en tanto que las que anuncian detergentes para lavar la vajilla o venenos contra las cucarachas suelen ser protagonizados por mujeres grotescas o ridículas. La literatura destinada a los niños será otro de los asuntos que ha de revisar el Ministerio de Educación israelí con vistas a una mayor igualdad. Por lo general, las niñas son descritas como bellas durmientes en tanto que pareciera estar reservada a los varones la sabiduría y la acción.
Las maestras, indicó Shejter, tendrán que brindar a los niños versiones diversas de los relatos existentes e incluso proponer un final distinto.
Otra innovación será explicarles también a las chicas oficios y profesiones a los que podrán optar cuando sean mayores.
Acaba reinado de la Barbie
Organizaciones feministas han protestado contra este ídolo de la belleza que ha marcado la vida de millones de niñas.