Tener una buena higiene de la piel, lavando la cara con un gel limpiador dos veces al día, sin frotar fuertemente y que de preferencia contenga ácido acetilsalicílico.
No exprimir los granos para evitar cicatrices.
No automedicarse con tratamientos para el acné.
Consultar a un dermatólogo desde las primeras manifestaciones de brotes, y ser constante en los tratamientos que él prescriba.
Acné: una pesadilla con solución
Hay tratamientos que ayudan a combatir con buenos resultados los barros y espinillas, si los aplicas con una disciplina diaria.