Uzbekistán, uno de los países del mundo con peor historial en materia de derechos humanos, acogió desde el lunes, un festival de teatro con actores enfermos de sida que interpretarán obras creadas especialmente para la ocasión.
"En el escenario no son enfermos de sida, sino simplemente actores. Quieren romper la barrera de la discriminación social", aseguró a Efe Yuri Bartenev, dramaturgo y organizador del festival "Status Plus" (Estado positivo), donde todos son iguales.