El director nacional de la organización judía de derechos civiles, Abraham Foxman, insistió en que no acusaba a Gibson de ser antisemita, pero declaró que el actor “sostiene opiniones que sólo pueden ser descritas como antisemitas”.
El portavoz de Gibson, Alan Nierob, no devolvió inmediatamente llamadas para obtener sus comentarios.
Muchos cristianos conservadores que han asistido a proyecciones privadas de “The Passion” la han calificado de ser la representación más poderosa que han visto de las últimas horas de Jesús.
Pero Foxman ha argumentado durante meses que la cinta promoverá el antisemitismo.
Hasta ahora, había dirigido sus críticas mayormente hacia la película, y había acusado a Gibson de ser “insensitivo”.
Pero ahora Foxman dijo en el semanario The Jewish Week que su opinión acerca del actor cambió tras leer un artículo en la edición más reciente de la revista The New Yorker.
En la revista, Gibson dijo que algunos teólogos católicos han sido criticados por su descripción de los judíos y que “el judaísmo moderno desea culpar del genocidio judío a la iglesia católica. Y es una mentira. Y es revisionismo. Y han trabajado en eso desde hace algún tiempo”.
Gibson, que es católico, ha desmentido repetidas veces que su película presente una visión negativa de los judíos.