Se había llevado hasta el trípode. El concierto de Adele, el pasado sábado en Verona (Italia), no se le olvidará nunca a una de sus fans, que se llevó una reprimenda más que mediana por no dejar de grabar a la artista.
En mitad de la actuación, la cantante británica se giró y se dirigió directamente a una asistente: "Querría pedir a esa mujer de ahí: ¿Podrías dejar de grabarme con tu cámara de video? Porque estoy aquí en la vida real, puedes disfrutar en la vida real, en vez de a través de tu cámara".
Alguien en el público grabó la escena, y el video tiene ya casi 1 millón de visualizaciones en YouTube.
"¿Puedes bajar tu trípode?", pidió Adele. "Esto no es un DVD, es un espectáculo en directo y me gustaría mucho que lo disfrutaras porque hay mucha gente ahí fuera que no ha podido entrar", sentenció, y se giró hacia el fondo del escenario, visiblemente muy molesta.