Un pequeño arreglo en la nariz, los pómulos, silicona en el pecho, los párpados, las bolsas bajo los ojos, y los últimos avances del botox, son los cambios más habituales por los que han optado algunas famosas.
Se trata de una mujer que vive de su imagen como el caso de las actrices, modelos o cantantes, la necesidad por preservar la eterna juventud puede volverse obsesiva, y algunas, de una u otra lo convierten en un nuevo y excéntrico capricho.
Este es el caso de la cantante Cher, quien a sus 60 años, se ha sometido a una veintena de cirugías, y aunque niega a capa y espada las cirugías, es bien llamada por sus fans "La reina del bisturí" y la fiel muestra de que batallar contra la vejez es un asunto de ilusos.
Pamela Anderson, actriz controversial que no está aún conformada con su cuerpo especialmente, ahora, con una vida más discreta, ha cambiado sus implantes de ayer por unos más voluminosos. Se le atribuyen también lipoesculturas, colágeno en los labios, estiramiento facial y hasta retoque de tabique.
Colágeno. La inserción de colágeno en los labios es una de las operaciones más recurrentes entre las "celebrities", pues requiere poco tiempo, no es costosa y no precisa de internamiento. Famosas con labios operados son Victoria Beckham, Melanie Griffith y Goldie Hawn, quien gracias a los embellecedores médicos parece más joven que su propia hija Kate Hudson o la guapa chica Bond, Halle Berry.
Liz Hurley es otra que decidió ampliar el volumen de sus labios y pasó de tenerlos bastante finitos a seductoramente carnosos.
Unas tratan de pelear contra el paso del tiempo, pero hay jovencitas, como es el caso de Christina Aguilera quien decidió que su busto era demasiado pequeño y esperó hasta dar a luz para aumentarse el tamaño. Ahora luce un escote envidiable y unos labios más carnosos. ¿Será que aprovechó una promoción?
Demi Moore es el clásico ejemplo de que para las actrices e s cuestión de vida o muerte, aparentar menos edad. A sus 46 años luce como una mujer con 20 años menos, aunque ella atribuye su juventud a las sanguijuelas, la realidad es que se ha vuelto adicta al botox. Cada cuatro meses se da una pasadita por la estética para eliminar las odiadas línes de expresión y así estar acorde con su papasito , Ashton Kutcher, 15 años menor que ella.
A esta lista también se unen Jennifer López y Jennifer Aniston , quienes les pareció excelente hacerse una rinoplastía para perfeccionar su nariz y por allí mismo se afinar el mentón y retocaron sus caderas. A esto ellas llaman "envejecer con dignidad".