El efecto “boomerang” de la moda reaviva cada temporada los principios de una vanguardia que se desliza entre la modernidad y el clasicismo, evocando un estilo personal para el hombre.
Conocedores de las tendencias para el próximo otoño aseguran que un nuevo clasicismo se instala en la definición de la elegancia masculina bajo un halo de disidencia aristocrática, totalmente compatible con las tendencias denominadas “geek-nerd” y la colorista urbana.
Romanticismo y trasgresión:
El estilo “bello illuminato” es la reinterpretación del traje oscuro, negro o gris, de talle medio con chaqueta definida, no entallada, de doble abotonadura y corte trapecio que resalta el ribete como sustitución de los cuellos. Este fusiona la prestancia inglesa con la exquisitez del diseño italiano.
En ese punto convergen las propuestas de dos casas de la moda internacional, que representan la doble identidad de la tendencia “bello illuminato”: Paul Smith y Dolce & Gabbana. Ambas coinciden en la redefinición del traje clásico con tejidos de una suave lana fría que liberan al hombre de tener que encorsetar de forma tradicional la ceremonia haciendo del traje una expresión del espíritu un poco rebelde.
El complemento perfecto es la corbata fina de seda italiana (Lanvin) o ese gatito (Gucci) que huye de la estridencia cromática y busca en el “total look” las bases de ese masculino indomable.