LAS VÁRICES son esas antiestéticas venas azuladas que aparecen en las piernas, sobre todo de las mujeres. Se deben a un trastorno de la circulación sanguínea y principalmente son hereditarias. Suelen ir acompañadas de cansancio, dolor y debilidad en las piernas, sobre todo después de varias horas de caminar o estar de pie.
Si padeces de varices, aunque lo único molesto sean unas pequeñas venitas indoloras, no esperes a que el problema se vuelva insoportable y consulta a un médico especializado en problemas vasculares, pues si no la tratas a tiempo, la varicosis tiende a empeorar, aumentando el dolor y el número de venas afectadas.
Cualquier cosa que incremente la presión de la sangre en las piernas, como estar de pie por muchas horas, aumenta el dolor. Por lo tanto, cualquier actividad que disminuya la presión sanguínea y contrarreste la gravedad, ayuda a aliviar el dolor varicoso. Por eso sigue estas recomendaciones:
Aumenta la compresión. Usa medias elásticas con ajuste de compresión, que a diferencia de las medias comunes ayudan a evitar que la sangre se vaya hacia las venas más pequeñas y cercanas a la piel, y te dan un alivio considerable, dependiendo de la gravedad de tu problema.
lMantenlas en alto. Las várices son venas débiles, sin la fuerza que tuvieron antes para devolver la sangre al corazón. Entonces, debes ayudarlas, elevándolas por encima del nivel de tus caderas y apoyándolas sobre un sillón o unos cojines.
Practica yoga. El yoga ayuda a aliviar la incomodidad de las várices. Prueba este sencillo ejercicio: acuéstate boca arriba, eleva tus pies hasta el asiento de una silla, y respira lentamente por la nariz. Esto ayuda a que la fuerza de gravedad saque la sangre acumulada en las piernas.
Mueve tus piernas. Las personas sedentarias tienen más posibilidades de sufrir várices que quienes llevan una vida activa. Si en tu trabajo estás sentada durante muchas horas, dedica dos minutos cada media hora a mover los dedos de los pies dentro de los zapatos, dobla y extiende las piernas, ponte de puntas cada vez que te sea posible, y levántate y camina un poco cada hora
El sobrepeso es una de las causas de las várices. Al comer saludablemente estamos ayudando a nuestro cuerpo a eliminar toxinas más fácilmente y nos mantenemos en un peso saludable. La mejor dieta para prevenir y mejorar las várices es la baja en grasa y rica en fibra.
Las toxinas son una de las causas así que es muy importante tomar mucha agua. El agua elimina toxinas y ayuda a eliminar la constipación. La sal no es recomendable, porque produce retención de líquidos.
Una forma de prevención eficaz consiste en realizar algún deporte, gimnasia o caminar.
Los masajes profesionales ayudan a mejorar la circulación y a eliminar toxinas.
Algunos aceites esenciales, tales como el romero, ayudan a activar la circulación. Unas gotas de aceite de romero mezclado con aceite de masaje y aplicado con un masaje leve ayudan a prevenir y mejorar las várices.
Homeopatía y Herbología: ambas terapias ayudan de forma natural a eliminar las várices. Hierbas como el ginko biloba son usadas en tratamientos naturales.
El ejercicio ayuda a activar la circulación. El yoga y otros tipos de ejercicios que requieren estirar los músculos ayudan a mantener las piernas en forma y eliminar las várices.
¡Adiós a las várices!
No las escondas con mayas o pantalones, Mejor sigue estos prácticos y valiosos consejos.