Variedades

¡Adiós a los insectos!

El repelente no mata a los insectos, solo los aleja por un buen rato.


De todo hemos escuchado sobre el tema de los repelentes para mosquitos; que si no son de larga duración no sirven, o que si sudamos después de aplicado, no funcionan.
Para aclarar la situación, los investigadores de la Universidad de Florida prueban y evalúan la efectividad de los repelentes, tomando en cuenta su efectividad, luego de su aplicación sobre la piel.
Presentaron un informe en el cual aseguran que los métodos más efectivos para evitar las picaduras de mosquitos son evitar las áreas donde viven, usar ropas que nos protejan, y sin duda alguna, el uso de los repelentes.
Para la dermatóloga Susan M. de Lima, los repelentes son como ácido para los mosquitos, por lo cual éstos evitan acercarse a las áreas del cuerpo cubiertas por estas sustancias.
Sin embargo, los científicos recalca que los repelentes no matan a los mosquitos, solo los alejan.
Por ahí escuchamos que los mosquitos pican a unas personas más que a otras; el documento señala que no existe una evidencia científica que haga constar este hecho, pero es posible que el nivel de atracción de cada quien esté basado en señales químicas y visuales.
Aseguran los investigadores que es probable que ciertas comidas disminuyan o aumenten el nivel de atracción de algunas personas.
La dermatóloga Susan de Lima manifestó que cuando vamos de paseo al campo o a la playa, debemos cubrirnos la cabeza y el cuello con un sombrero de ala grande, así como proteger los tobillos y las muñecas. Aconseja introducir las bastas de los pantalones dentro de los calcetines y usar ropa de color claro, la cual es menos atractiva que la ropa oscura. Además, recomienda el uso de guantes livianos cuando se realizan trabajos en el jardín.
  • Vigila las reacciones adversas. Algunas personas pueden ser alérgicas a los ingredientes de algunos productos. No apliques en la boca u ojos, en heridas ni en partes irritadas en la piel.

  • Para el rostro, aplique el producto en las manos y luego frótelo sobre la cara. Lea la etiqueta para saber con cuánta frecuencia se puede aplicar.


Un error muy común de los padrastros y madrastras es tratar de no meterse en la crianza de los hijos de su pareja con el temor a ser rechazados o recriminados por ellos.
Se ha comprobado que las familias muy permisivas, donde no se establecen las normas, pautas disciplinarias y valores van a crear hijos/as con sentimientos de inseguridad y al llegar a la adolescencia se reafirmará esta rebeldía en lo que Erikson llama confusión de identidad de los adolescentes.
  • La comunicación de la pareja debe ser todavía más fluída. Deben hablar mucho sobre la manera de crianza, pautas disciplinarias y sobre todo tener momentos para hablar con sus nuevos hijos e hijas. Al entrar en una familia los hijos/as nos van a llegar a conocer y aceptar automáticamente, pero hay que recordar que se ha llegado como una segunda imagen, ya sea materna y paterna, y esto traerá muchos interrogantes en los infantes y adolescentes.


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280863
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América