Variedades

Adolescentes al volante


Cualquiera que sea la razón que motiva a nuestros hijos a conducir un vehículo, bien sea la necesidad de transportarse hacia y desde la escuela, el deseo de asumir el nuevo reto y sentirse más adulto, o la simple curiosidad, la iniciación de un conductor a temprana edad es un hecho muy importante.
No sólo porque pone en riesgo una vida en pleno desarrollo, sino porque implica dejar en sus manos una enorme responsabilidad. Desde el primer momento deben estar conscientes que no son solamente sus vidas las que pueden perderse como resultado de un accidente o de un error de juicio.
Son también las de otros ciudadanos, peatones, pasajeros o conductores de otros vehículos. Datos recopilados de estudios realizados en países de América Latina y Estados Unidos arrojan como promedio que de las personas que fallecieron como resultado de accidentes automovilísticos, el 34% eran jóvenes entre los 18 y los 24 años de edad.


También hay que recordar llenar el depósito del líquido lavaparabrisas, lo que no debe hacerse con agua corriente solamente, sino agregarle un aditivo (existe en el mercado) que evita que el sarro tape los pequeños orificios y diluye la grasitud de los insectos o de la gasolina mal quemada cuando se circula atrás de un vehículo con motor diesel en malas condiciones.
Actualmente los automóviles vienen equipados con limpiaparabrisas de varias velocidades y secuencias, incluso varían con la velocidad del vehículo y la intensidad de la lluvia.
Pero ¿que hacer si el limpiaparabrisas no funciona? La solución no tiene nada de tecnológica: conseguir una papa, cortarla a la mitad y pasarla por el cristal. El almidón de la papa no permitirá que las gotas se acumulen. Al hacer que corran, la visión mejora considerablemente.


No todos los usuarios cargan el tanque al tope cuando se detienen en una estación de servicio. En algunos casos el tema pasa por lo económico (la mayoría), en otros es cuestión de costumbre. Para cualquiera de los casos existen dos formas de cargar el tanque de combustible parcialmente: cuando se encuentra por la mitad o cuando está casi vacío.
Es fácil deducir que nada cambia para el bolsillo y menos si es un hábito, el hacerlo de cualquiera de las formas, sin embargo no es aconsejable mantener el tanque casi vacío ya que la suciedad del tanque, y en algunos casos el agua (que siempre se depositan en la parte más baja del depósito), es chupada por el pescador de la cañería, enviando estos productos no deseables a los filtros, y en el peor de los casos al carburador, los inyectores y, en los diesel, al equipo de inyección.

 

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232954
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América