Adolfo Domínguez es un modisto revolucionario, un empresario audaz y un incansable defensor por la conservación del medio ambiente. El diseñador –cuyo nombre es referente de la moda española desde hace tres décadas- escogió Panamá como un destino obligado en su plan de expansión por América Latina.
Con un desfile, en el Mall Multiplaza Pacific, inauguró el miércoles su tienda en nuestro país; un local reducido de momento, pero cuya expansión es una promesa que hace el propio Domínguez. “Un flash”, así describe lo visto en la pasarela, tan sólo una “probadita” de su línea clásica, de la juvenil agrupadas en la línea “U” y de la infantil.
"Yo espero regresar, no cada cinco meses pero si cada año y medio y desfilar como mínimo una vez cada año", afirmó Domínguez en su reciente visita a nuestro país.
El modisto –un favorito de la primera dama- fue declarado “Visitante Ilustre” de la ciudad de Panamá por el alcalde capitalino, Juan Carlos Navarro.
Panamá “es el centro de muchas cosas... sólo hay dos sitios que tienen un Canal como éste” explica el modisto sobre su decisión de establecerse en nuestro país.
El diseñador, quien hizo de su frase “la arruga es bella” toda una filosofía, materializada en creaciones elegantes pero con cierto aire de desenfado, está en pleno proceso de expansión; Santiago, Lima y Guayaquil ya cuentan con su tienda Adolfo Domínguez y Panamá, como capital emergente de moda, hizo lo propio.
A nuestro país vendrán texturas más livianas, pero no un estilo distinto al de las otras 450 tiendas de la firma en el mundo. La decisión la tomó el propio diseñador.
"Un viajero de hace 50 años encontraba grandes diferencias entre la gente...hoy encontraría muchísimas menos..."
El vestir panameño sigue el código global, pero para Adolfo Domínguez las similitudes van más allá. “La lengua es la verdadera patria y uno aquí se siente como en casa...".