Variedades

Adulterio amor y poder


De repente, es como si no hubiera pasado el tiempo: las mentiras de Bill Clinton sobre su idilio con Monica Lewinsky y la furia contenida de su esposa vuelven a ser noticia ante la inminente publicación del último libro de Hillary.
"Living History", o "Viviendo la Historia", según una traducción literal y no necesariamente exacta del título de las memorias de los años de Hillary Clinton en la Casa Blanca (1993-2001), es en buena medida "la historia de mi vida, es lo que yo pienso", declaró la autora en el Senado.
El libro, por el que la autora -ahora flamante senadora por Nueva York- va a cobrar 8 millones de dólares, tiene el morbo de recoger los primeros comentarios de Hillary sobre los sentimientos que se le agolparon cuando, en agosto de 1998 y tras siete meses de negación, su marido le confesó que el asunto de Monica Lewinsky era real.
"Me quedé sin respiración. No podía alentar, pero empecé a gritar y a chillarle ¿qué quieres decir?, ¿qué estás diciendo?, ¿por qué me mentiste? Estaba furiosa y mi furia crecía por momentos. El, simplemente, decía una y otra vez "lo siento, lo siento. Estaba tratando de protegerlos a ti y a Chelsea (la hija de ambos)"", recuerda Hillary.
Eso, según los fragmentos del libro que "Simon and Shuster" publicará el 9 de junio y que se han filtrado a la prensa en EEUU, fue justo el día antes de que el presidente Clinton, acorralado, se viera en el brete de testificar ante un Gran Jurado.
Hasta entonces y desde el 21 de enero de 1998, día en el que estalló el escándalo, Hillary estaba convencida de que todo era "una gran conspiración de extrema derecha" para desacreditar la exitosa presidencia de su marido.
Ella se había creído la versión de su esposo, quien, aquel 21 de enero, sentado en la cama matrimonial y ante la evidencia de lo escrito en la primera página del "Washington Post", le aseguró que todo era mentira. Que había conocido a Monica cuando ella, becaria en la Casa Blanca, había solicitado ayuda para encontrar un trabajo.
Entre una conversación y otra, se produjo el goteo de detalles íntimos que, gracias a la traición de Linda Tripp, la prensa pudo ir desgranando sin mayor esfuerzo, en medio de un debate nacional sobre lo que eran y dejaban de ser "relaciones sexuales". Pero en agosto, unas cuantas horas antes de que el presidente testificara ante el Gran Jurado, Bill -asegura Hillary- "me dijo por primera vez que la situación era mucho más seria de lo que él había admitido hasta entonces".
Hillary reconoce que, "como esposa, quise retorcerle el pescuezo" y evoca los días inmediatamente posteriores a este episodio como los más amargos de su vida. Los Clinton estaban de vacaciones y, para dar cierto aire de "normalidad" -las mentiras en torno a este escarceo sexual estuvieron a punto de costarle la presidencia- se fueron, juntos los tres, a Martha"s Vineyard, una pequeña isla en la costa de Massachusetts donde acostumbraban a pasar unos días en verano.
Hillary afirma que a esas alturas, "Buddy", el perro, era el único de la familia capaz de hacer compañía a Bill. "Aquellos fueron días de profunda tristeza, decepción y enfado.
"Fundamentalmente, no hablaba con Bill y cuando lo hacía, era una bronca", escribe Hillary en esta obra en la que asegura que su marido dormía en el piso de abajo y ella en el de arriba.
No era para menos. La prolongada mentira del presidente había convertido a la poderosa Hillary en una mujer que parecía no controlar lo que pasaba en su casa. Eso, para el temperamento de la entonces primera dama, era demasiado.
Pero supo darle la vuelta a la situación y, según afirma, su decisión de presentarse al Senado por Nueva York le permitió tender un puente de armonía con su marido que, al tiempo que infiel, era también el presidente de EEUU, detalle que -aunque ella no lo dice- era clave para el futuro de su campaña electoral.
La campaña al Senado "nos permitió hablar de otras cosas que no fueran el futuro de nuestra relación", asegura Hillary, quien afirma que, tras muchas cabilaciones, decidió mantener su matrimonio porque, después de todo, "quería a Bill y todo lo que estaba haciendo como presidente". Algunos piensan que Hillary puede aspirar a la presidencia de EEUU en 2008. ¿Estará Bill a su lado?


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121603
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América