Variedades

Aerosmith de vuelta al mundo del Rock and Roll


Luego de haber estado ausente de los estantes de las disqueras desde la publicación de "Just Push Play" en el 2001, Aerosmith regresa con la publicación de un nuevo trabajo que los lleva de vuelta a sus raíces y que resalta toda la conexión de la banda con el blues y sus inicios en el mundo de la música.
"Más que encasillar o categorizar el álbum, nos gustaría pensar en él como el nuevo álbum de Aerosmith", manifiesta Joe Perry. Nuestros fans siempre pidieron un sonido como el de antes. Para eso, nos imaginamos que el blues era el mejor lugar para empezar, como que siempre ha sido una influencia fundamental para nosotros. Sin embargo, no podemos tocar el blues sin rockear un poco!". Honkin" On Bobo fue grabado en el estudio del sótano de Joe Perry, The Boneyard, con grabaciones adicionales hechas en el estudio de Steven Tyler, The Bryer Patch, y mezclados en los estudios de la banda en Pandora`s Box, en Massachusetts.

Una se suicidó frente a un espejo
Otra tiene restaurante en Marsella


Y a mí, qué me importa?


Quiero ser vaporino, iré muy lejos
En los puertos compraré tu sonrisa.
("Bloc")


toda la noche agazapado
frente a una taza de café
por qué se tiró del sexto piso mi ecuanimidad?
multipliqué mis canas por mi neurastenia
igual 34 años.
(Bloc")

La carcajada del payaso
penetró hasta el final del mundo
hasta la galería 25
la jirafa era inverosímil
y le tuve piedad al elefante,
flor vestida de mallas
la bailarina del trapecio,
el traje de estrellitas
atrae las caídas.
("Bloc")

el verano se equivocó de temporada
la campaña reventaba en la nodriza
¿Por qué esa orquesta le tuerce el cuello a un tango?
El sol gira alrededor de este Casino
de señoritas que hacen ellas mismas sus trajes de baile
Aquí todo el mundo sabe montar en bicicleta
Se alquila el mar con el vestido de baño
     ("Bloc")

toda la noche instalada en el Bar
Montparnasse encrucijada del mundo
en ese hotel se suicidó una insensata
se hablaba de amor con paradojas

y con tu lunar milenario
para qué aburrirse mirando el tiempo gris?
el autobús pasaba para la Opera
cargado de gente y de avisos
y en un rincón del Café
el célebre artista japonés
se comía las uñas y sus últimos francos
bajo el reloj cuadrilátero parado en las 13.
("Bloc")

ocho millones como en Blasco Ibáñez;
triunfa la luz, capitalizada por Edison
el seno virginal del ferry-boat
Lindbergh! que cruza el mar
tirado de la suerte por la nariz de la hélice.
Rascacielos hechos con nikeles
cuantos proyectos se estrellan contra tus muros!
en ti rugen lo mismo oh, gran Nueva York!
las maquinarias y el hambre;
Estatua de la libertad,
tu luz no es para el Sur.
Córtate el brazo.
("Bloc")

la noche se enredaba en tus manos
con la facilidad de un juguete
íbamos horizontalmente bajo los letreros inexactos
todos los augurios se habían propuesto equivocarse
 cuando aspiraste el ronquido de los paquebotes
al paisaje errante lo tatuó un marinero
con el encuentro de una primavera casual;
penetramos por un túnel en forma de salón
para admirar en las vitrinas
el alarido de una nurse inglesa
en el desprendimiento de un dirigible incendiado;
los árboles lloraban la lluvia dulcemente
cuando me hundiste una aguja en la cartera
celosa de los maniquíes de las casas de modas...
 se alejó tambaleándose el último tranvía.
("Bloc")


Cuando chico, conocí
a Pirulí
el caramelero
más marullero3.
de Calidonia hasta Chiriquí,

"Y el Pirulí,
y el pirulí,
lo traigo aquí,
coloradito, blanquito,
azulito, negrito".


Pregón que nos sacudía!
¡Grito del caramelero
en la plaza y en la vía!
De todo color tenía,
de todo sabor casero,
(¡Y con poco dinero!).

Pan de dulce? Panelas? Maní?
Sopa borracha? Alfajor?
¡Cocada o ajonjolí?
Nada de eso, señor!:

Caramelo al comprador
era todo Pirulí!

Cierro los ojos, y por
introspección baladí,
lo veo como lo vi
y lo oigo como lo oí.

Cuando Pirulí pasaba
sonando  su campanilla
y disparando su pito,
Malambillo se alegraba
como un barrio de Sevilla.

"Y el Pirulí,
coloradito, blanquito,
azulito, negrito,
¡Lo traigo aquí!"

Y un tumulto de muchachos,
vagos, pillos y jayanes,
brotaba de los zaguanes,
e iba tras él: los borrachos
lo increpaban,
y los canes
le ladraban;
le seguía
y repetía
su grito espectacular,
la batahola escolar;
y en ruidoso frenesí
la calle se estremecía
al grito de Pirulí

"Y el Pirulí,
y el Pirulí,
lo traigo aquí!"

Y qué clientela! Qué gente!
chinos, chancleteras
de Barrio Caliente,
de Juan Ponce las playeras,
del Chorrillo pipoteros
y de Santa Ana Cocheros,
chusma de fonda y kilombo,
todo el rimbombo del chombo
y el tumulto del canal,
y aquella canallería
lo seguía
y toda la Calle Real
se alegraba en Pirulí.

Y siempre así.

¡Qué diablo era Pirulí!
Una vez nos asustó
y en apuesta se tiró
del muro de Chiriquí!

(Pero...como marea...) y
(¡Claro!) nada le pasó,
porque después nos cantó
(y en nosotros cantará)

el pregón calimbatí,
por calles de Panamá:

"Y el Pirulí,
y el Pirulí,
lo traigo aquí".
("Cumbia")


fecha edicion
old id
150189
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América