¿Que haría si descubre a su pareja con las manos en la masa? Y si esa masa es conocida, la cosa se pone peor. Una experiencia como ésta es muy dolorosa y sólo los que viven este amargo momento, tienen licencia para hablar de ello.
Yolanda Hidalgo, es una de ellas, y explica cómo después de cuatro años de casada, su esposo le fue infiel.
Cuenta que un día estaba en el trabajo y no se sentía bien de salud, decidió retirarse a su casa temprano, y cuando llegó encontró a su marido con una joven en plena acción.
“En el momento que los vi me quedé como una estatua por varios segundos, y después de reaccionar los insulté y los saque de la casa”.
“Los dos quedaron sorprendidos y no sabían para dónde agarrar”, expresó Hidalgo, como si volviera a vivir ese escena de su vida. El dolor es muy fuerte, “sientes que el corazón se destroza y no quisieras volverte a enamorar, le doy gracias a Dios que fui fuerte en ese momento”, agregó.
Pero después de tanto sufrir, del arrepentimiento de él, del resentimiento de ella, de mucho conversar, de dejar varios meses pasar, ella terminó por darle una oportunidad a su hogar y perdonarlo. Sin embargo, es clara en reiterar que no le desea esa experiencia a nadie, porque se perdona, pero no se olvida. “La desconfianza es un gran enemigo del matrimonio y es lo que queda después de una traición”.
Rabia, tristeza, dolor, son las reacciones que generalmente tiene un hombre o una mujer al encontrar a su pareja con otro / a.
La depresión o el dolor son los sentimientos más comunes que sufre una persona al ver que la engañan en sus propias narices.
Pero el grado de depresión depende del carácter de cada ser humano. Cuando la pareja ve a su cónyuge “quemándolo”, la primera reacción es la negación, y comienza a decir “esto no me puede estar sucediendo a mi”, pues no es igual que le digan que les están siendo infiel , que ver con sus propios ojos que le están “montando los cuernos”.
Esto trae consigo muchas peleas, insultos y agresiones físicas, y después de todos esos conflictos viene la ruptura de un matrimonio. El afectado puede llegar hasta la agresión física.
Pero la infidelidad es perdonable, dice la psicóloga Analissa Alvarado de Joyce. La pareja después de un buen diálogo, puede llegar a un acuerdo para arreglar su situación.
Las mujeres por lo general perdonan más que los hombres, porque desde pequeña se le inculca que debe ser fiel o debe darse a respetar, mientras que al hombre lo identifican siempre como el machista.
Sin embargo, los hombres también saben perdonar, y qué por más que les duela, casi siempre le darán la oportunidad a su pareja.
No por ser el más macho quiere decir que el hombre no sea sentimental como la mujer, ambos son seres humanos, expresó Joyce.
A diferencia de la mujer, el varón se guarda el sentimiento de dolor y no lo muestra, ya sea porque se lo inculcan desde niño o por orgullo.
Por los general, comenta la psicóloga, las mujeres descubren más a los hombres en sus fechorías, y puede ser porque los varones no les importa mucho si los sorprenden o no. Ante tanto descaro, usted manténgase fría, analice la situación, piense en usted, en su hogar, en los hijos si los tiene, en lo bueno que han pasado, en lo que han sacrificado juntos, en lo que estaría dispuesta a perder, si decide romper la relación, pero nunca se tome la venganza por sus manos. Créanos, los especialistas están de acuerdo en que NO VALE LA PENA.