Canten las ninfas Istmeñas
jubilosas y risueñas
al destino;
canten reunidas en coro
el himno dulce y sonoro
granadino;
y guirnaldas ceñidas
celebren, embellecidas
de oro y rosas,
gran suceso americano,
tañendo en el forte-piano
presurosas.
El despotismo arrogante
dañoso al Istmo y chocante
desparece,
y el imperio de las leyes
contra el querer de los reyes
aparece.
¡Oh Noviembre venturoso!
Que seas por siempre glorioso
celebrado:
tu viste al triste colono
por un esfuerzo unísono
libertado.
Viste repentinamente
al istmeño independiente
de la España,
que rompiera la coyunda
de la humillación profunda
¡noble hazaña!
Que el error y la ignorancia
el fraude y la intolerancia
se ahuyentaran!
Y la razón y justicia
contra nefanda malicia
dominaran.
¡Oh Noviembre afortunado!
Quince años te has presentado
refulgente,
tu bella faz halagüeña
muestras a la tierra istmeña
justamente.
Plegue al cielo que no ceses
de alejar al país mil veces
del desorden;
que la empresa peregrina
de la unión intermarina
selle el orden.
Salve Patria amada
tierra peregrina,
por do se camina
de uno al otro mar:
plegue que en tu seno
vea el mundo reunidos
sus frutos, tejidos,
cuanto hay comercial.
Y entonces gozando
de lo que Natura
brindó con usura
a tu posición:
estiende tus manos
francas, tolerantes
a los traficantes
de toda nación.