Con varios años de retraso y tras diversas polémicas sobre su ubicación y gestión, el Museo de Hergé, el padre del célebre reportero Tintín, vio la luz en la pequeña población belga de Lovaina la Nueva, en uno de los primeros centros dedicados en exclusiva al noveno arte. El museo reúne unas 80 planchas originales y unos 800 dibujos de Hergé.