La frase que aparece en el cintillo de los paquetes de cigarillo "fumar puede ser nocivo para su salud", pocas veces logra captar la atención, pero lo cierto es que el producto puede ocasionarle severos daños a su organismo, sobre todo cáncer a un importante órgano llamado laringe.
En la mayoría de los casos cuando se descubren tumores cancerosos en la laringe, es un poco tarde, porque la gente tiende a confundir los posibles síntomas con ronquera o disfonía común, señala el doctor Ramón Crespo, de la Clínica Crespo, en los Consultorios Médicos Paitilla.
El médico explica que hay diversas causas que pueden ocasionar cáncer en la laringe, pero las principales se derivan del consumo de tabaco y alcohol.
De acuerdo con el médico, no siempre los bebedores o fumadores son los perjudicados, sino que también en el caso de los fumadores, los pasivos tienen más riesgos, porque aspiran el humo sin ninguna protección.
Señala que con mucha frecuencia se ven casos de pacientes que no fuman y desarrollan cáncer en la laringe, pero se considera que estos casos no deberían suscitarse, sin embargo, se generan porque son fumadores pasivos que aspiran el humo de los que son activos y como en todo, hay personas a quienes una sola dosis puede causarles mucho daño.
No obstante, surgen variaciones diversas, por ejemplo hay gente que no fuma mucho, pero se le desarrolla un cáncer, mientras que otras que lo hacen con frecuencia considerable no registran ninguna anomalía y sucede quizá porque no tuvieron el tiempo suficiente para desarrollar células cancerosas, pero este tipo de persona quizá si viviera más tiempo, es casi probable que se le desarrolle cáncer en la laringe, indica el otorrino.
También los irritantes químicos como la pintura y otras sustancias con las que se tenga contacto que resulten irritantes al sistema inmunológico pueden inducir a la producción de células cancerosas, además del ambiente con mucha polución o contaminación tiene que ver mucho en la incidencia de problemas en las vías respiratorias y el cáncer.
SINTOMAS MAS FRECUENTES
Los síntomas más frecuentes son tos, disfonía y ronquera prolongada, a los cuales hay que poner atención y consultar al médico si dura por más de 15 días.
Cuando se prolonga el tiempo para buscar atención médica, las células cancerosas se van expandiendo y se convierten en tumores que van obstruyendo el paso del aire y es entonces cuando se presentan problemas respiratorios que en cualquier momento le pueden dejar sin aire supuestamente sin explicación, pero se produce una parálisis respiratoria, conocida como metástasis del cuello.
LAS RECOMENDACIONES
Si tiene problemas de tos y ronquera por más de 15 días, es necesario que consulte a su médico general para que lo refiera a un otorrinolaringólogo que le practicará los exámenes necesarios para verificar si tiene tumores o células cancerosas en la laringe.
El cáncer de laringe como de cualquier otra área del cuerpo, tiene posibilidades de ser curado en un 95% si se detecta a tiempo.
Cuando se conocen casos en la familia, es recomendable estar pendiente de los posibles síntomas y de someterse a una revisión, porque los padres trasmiten los genes de su descendencia.
Cuando los tumores salen del área de origen se expanden y pueden llegar a producir una masa externa visible en el cuello, conocida como metástasis y en ocasiones hay pacientes que ni en esa situación se someten a una revisión médica.
DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO
El primer paso es diagnosticarlo y estar seguro qué tipo de cáncer es, cuál es su extensión, grado de malignidad y con eso se puede determinar qué tipo de tratamiento se le puede aplicar al paciente.
La existencia de cáncer se determina mediante la práctica de una biopsia, que es lo que da el diagnóstico citopatológico para saber qué tipo de cáncer es y cuál es su grado de mailignidad.
El especialista indica que no hay una edad determinada para desarrollar la enfermedad, pero por lo general se presenta entre la cuarta, quinta y sexta década de vida, aunque también puede ser antes y no todos los tipos de cáncer son iguales, hay unos más severos que otros, incluso, unos más agresivos.
Luego de un tratamiento o intervención para un cáncer, se recomienda tener controles periódicos prácticamente por el resto de la vida, inicialmente frecuentes y cuando pasan cinco o diez años, tiempo en el cual se puede considerar de curación, se les espacian mucho más las citas de control, pero a un paciente que desarrolló un cáncer se le puede presentar otro tipo, lo cual quiere decir que el sistema inmunológico de defensas del organismo está alterado por alguna razón, sin embargo, no se trata que hayan células predispuestas cancerosas, porque las células se renuevan periodicamente.
El tratamiento de un cáncer inicial mientras se mantenga en el área, tiene cura en un 95%, pero cuando sale del área cambia drásticamente, por lo que los pronósticos son más graves.
El cáncer es un crecimiento desordenado de las células que producen tumores que se expanden de forma explosiva como un coliflor hay de diferentes tipos, por lo que en una misma área se pueden desarrollar varios, con diferentes grados de agresividad.
Cuando la enfermedad está en las primeras etapas se puede remediar, simplemente quitando el cáncer del lugar y aplicando radioterapia puede eliminarse, pero cuando el cáncer es más grande, hay que hacer cirugía, ya sea conservadora, donde se mantiene la función del órgano, o mutilante en las que hay que quitar el órgano y dejarlo con traqueotomía, donde la persona tiene que respirar generalmente por la base del cuello, y hablar a través del esófago donde mediante eruptos podrán modular la voz.
También hay laringes artificiales que funcionan mediante un aparato que se coloca externamente en la garganta para producir un sonido electrónico que modula la voz, lo cual no representará ningún problema a parte de reeducarse.
Hay quimioterapia, radioterapia y cirugías mejoradas, pero siguen siendo los tratamientos medicados.