Alec Baldwin dice que su amarga batalla de custodia con su ex esposa Kim Basinger se debió en parte a la ira y frustración que sintió el año pasado cuando un mensaje telefónico en el que reprendió a su hija se filtró a la prensa.
En el mensaje, él llamó a la niña de 11 años una "cerdita grosera y desconsiderada". Al parecer estaba enojado porque ella no respondía sus llamadas.
"Estoy decepcionado, estoy avergonzado de decir esto: uno se pone bravo", manifestó el actor de 50 años el lunes ante unas 120 personas en el Commonwealth Club de San Francisco, donde promocionaba su nuevo libro, "A Promise to Ourselves".
En el libro, el actor critica el sistema de cortes familiares en Los Angeles, ofrece consejos basado en su propia experiencia con su proceso de divorcio y habla sobre cómo un padre puede poner a un hijo en contra del otro padre.
Baldwin dijo que se había disculpado con su hija Ireland por el mensaje telefónico, que considera incorrecto y que lo "horrorizó". Sin embargo, agregó que éste nunca debió difundirse sin su consentimiento y culpa a Basinger, de 54 años, por filtrar la grabación. La actriz ha negado haberlo hecho.
El domingo, Baldwin ganó el premio Emmy al mejor actor en una serie de comedia por 30 Rock, de NBC. El año pasado obtuvo un Globo de Oro por el mismo papel.