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Alergias, cómo identificarlas


Cuánto le gusta a nuestros niños abrazar a los perros, saborear bebidas con colorantes y hasta revolcarse en las alfombras, pero ¿cómo podemos saber si estas prácticas no resultan perjudiciales a la salud de nuestros hijos?
Como bien se conoce, las alergias son la respuesta del sistema inmunológico hacia algunos elementos específicos que están en el ambiente, y es por eso que los alérgicos reaccionan a ciertas sustancias, que normalmente al resto de los niños no les afecta.
Ante las alergias, los pequeños suelen ser más vulnerables que los adultos, respondiendo ante la ingestión de ciertos alimentos, y a la inhalación del ácaro del polvo doméstico, la caspa de los animales y el polen, sin olvidar las alergias en la piel, producidas por los perfumes y los detergentes.
Los síntomas de alergia se manifiestan cuando el organismo produce anticuerpos especiales llamados inmunoglobulinas E (IgE), que son los factores claves en la reacción alérgica.
Estos anticuerpos especiales desencadenan la producción de sustancias químicas que son las que causan los síntomas y cambios físicos asociados con las alergias.
Aunque normalmente este padecimiento se manifiesta a través de rinitis alérgica, asma y dermatitis tópica, de igual forma, si se producen con frecuencia, tienden a relacionarse con las infecciones de oído.
Pero, ¿cómo saber si un niño padece de alergia? Las pruebas de alergia no son la única base para diagnosticarlas o tratarlas.
El alergólogo también la diagnostica en función de otros factores como el historial del niño y la familia en cuanto a episodios de alergia y asma; a través del examen físico del infante para detectar signos de alergia; así como con pruebas que determinan la sensibilidad a ciertos alérgenos específicos.
El alergólogo puede practicar desde pruebas cutáneas hasta de sangre para el diagnóstico de la alergia, al igual que la dieta de eliminación, que consiste en aislar durante cuatro a siete días ciertos alimentos para ver si cesan los síntomas.
Una vez que el médico indique como positiva una prueba de alergia, se establecerá un mejor plan de tratamiento y hasta desarrollar una inmunoterapia (inyección antialérgica), si la considera necesaria.
  • Urticaria e hinchazón de los labios, la garganta y la lengua.

  • Secreciones nasales acuosas, tos y estornudos repetidos.

  • Picazón de nariz, garganta, oídos y hasta ojos, así como lagrimeo.

  • Indigestión, dolor de estómago o diarrea.

  • Jadeo o dificultad para respirar.

  • Shock anafiláctico, que es una reacción del organismo que pone en peligro la vida del paciente y exige atención médica de urgencia.


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132999
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América