Entre las enfermedades respiratorias que más atacan a la niñez, el asma va a la delantera. Es un mal crónico, causado por factores genéticos y ambientales.
Esa desesperante sensación de ahogo, el silbido al respirar, el pecho apretado y la tos que hace la vida una agonía acompañan a los pacientes infantiles que llenan las salas de Neumología e Inhaloterapia y hasta las de urgencia de nuestros hospitales. Las madres no deben olvidar que la higiene es básica para prevenir el asma. El polvo, los ácaros y la humedad son una trilogía enemiga que va de la mano y hay que combatirla.