Variedades

‘Alexander’ neutralizó el tiempo

Las horas no pasaban en el Ateneo, tras el sonido de las cuatro cuerdas.


Selene Ricord (selene.ricord@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Un viaje a la historia se vivió en el majestuoso concierto que ofreció el renombrado grupo “Alexander String Quartet” en el Ateneo de la Ciudad del Saber. Y es que el romanticismo, el clasicismo y la sonata clásica envolvieron por más de hora y media a los presentes.

Los acordes y las melodiosas notas emitidas del violín de Zakarias Grafilo y Frederick Lifsitz, junto a la viola de Paul Yarbrough y el cello de Sandy Willson, protagonizaron una velada inolvidable para los amantes de este género musical.

No muy tarde, pasadas las ocho de la noche, apareció en escena este cuarteto norteamericano -que obtuvo el primer premio en el concurso de Cuartetos de Cuerdas de Londres- que seguidamente recibió los aplausos del público, que se mantenía atónito al escuchar la primera obra conocida como “Cuarteto de Cuerdas en si bemol mayor, K. 458 “Cacería”, (1784)”, (se identifica por el sonido de un cuerno de cacería) del compositor y pianista austriaco Wolfgang Amadeus Mozart (uno de los músicos más influyentes y destacados de la historia) la que conforma cuatro temas: “Allegro Vivace Assai”, “Menuetto: Moderato”, “Adagio” y “Allegro Assai”, la que recibió por más de un minuto el aplauso del público asistente, que fue testigo de una admirable experiencia musical con la obra de Bartok (músico húngaro), conocida como Cuarteto de Cuerdas N.° 4, Sz. 91 (1928), la que se compone de los temas: “Allegro”, “Prestissimo, con sordino”, “Non troppo lento”, “Allegretto pizzicato” y “Allegro molto”.

Su indiscutible cuarto movimiento llamado “Pizzicato de Bartok”, reconocido por el sonido que se da al pulsar fuertemente las cuerdas, por lo que emiten un chasquido muy peculiar, cautivó y electrizó a los asistentes, quienes movían su cuerpo al ritmo de las cuerdas.

Finalmente, y para cerrar con “broche de oro”, el cuarteto Alexander, que se consolida como uno de los mejores cuartetos del mundo por más de tres décadas, interpretó la obra Cuarteto de Cuerdas N.° 14 en re menor, D.810 “La muerte y la doncella” (1824) de Franz Schubert, donde transportó a los fanáticos al dramatismo que conlleva su movimiento final llamado “Presto”, en donde acercó a cada individuo del Ateneo a sentir el misterio de la muerte, similar a lo que se siente viendo una película de suspenso.

Los aplausos y elogios a los cuatro intérpretes parecían interminables.


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818447
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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