A veces, confiar exclusivamente en una crema solar puede ser insuficiente. Y es que puede haber errores de aplicación, se producen desgastes con los chapuzones o existe un roce de la toalla o el sudor, los cuales no dejan que el bloqueador te proteja del todo.
Por eso, no está de más contar con apoyo extra cuando nos exponemos a los efectos de los rayos del astro rey.
Ropa:Una camiseta blanca de algodón ofrece un índice de protección 6, que sube hasta 10 si es de un color oscuro.
Sombreros:Cuanto más denso sea el material del que están hechos, más protección ofrecen. Y lógicamente, cuanto más grande sea el ala, mejor.
Gafas de sol:Es imprescindible que los lentes sean de calidad, como asegura el hecho de que lleven la certificación CE. Nada de imitaciones. La salud visual está ante todo.
Sombra:Mucho cuidado con exponerse a pleno sol, especialmente en superficies que reflejan los rayos, como la arena blanca o el agua muy transparente. Es mucho más sensato optar por un bronceado gradual a la sombra.