Ante la necesidad de reducir las muertes de cáncer de la próstata en nuestro país se podría recurrir al poder persuasivo de la mujer con lo cual se podrían salvar la vida a hombres que por prejuicios y mitos culturales se abstienen de hacerse el examen anual y cuando se les diagnostica cáncer prostático es demasiado tarde.
La posibilidad de establecer alianzas con organizaciones femeninas para esta tarea educativa-preventiva en salud fue puesta de manifiesto por el Dr. Angel A. Alvarado A., cirujano urólogo, en ésta, la Semana de "la Salud de la Próstata". La mujer (madre, esposa, hermana, amiga, etc.), puede influir en el hombre y ayudarle a echar de lado concepciones machistas que le impiden dar ese importante paso que puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte, según se desprende del planteamiento del Dr. Alvarado que es un convencido de que esas barreras culturales tienen que ser superadas. Aunque, destacó que el hecho de que cada vez más hombres más jóvenes asistan a consultas de especialistas indica que entre ellos hay un incremento en el nivel de concientización sobre su deber de coadyuvar en la salvaguarda de su propia salud.
Un machismo absurdo, la falta de educación en la materia, la parte económica y el temor a un diagnóstico positivo impiden la detección temprana del cáncer prostático del cual anualmente se detectan 200 nuevos casos, según mencionó la fuente. Sin embargo, un diagnóstico de cáncer de próstata no debe ser visto como una sentencia de muerte, porque, si se ha hecho la detección a tiempo, puede más bien ser un pasaporte para la vida, con atención oportuna.
La única manera de detectar tempranamente el cáncer prostático es mediante el examen rectal y el examen de la sangre no exime de la necesidad de practicar el rectal. El de la sangre sólo tiene un porcentaje de 25% de valor productivo, mientras que el rectal entre un 25 y un 30%, o sea que hay que combinarlos para que haya mayor éxito en la detección temprana.
Por otro lado, en lo concerniente a los factores de riesgo, cabe señalar que se destacan la raza, el factor genético (hombres cuyos padres o hermanos han tenido cáncer de próstata tienen tres veces más riesgo de padecerlo) y la dieta inapropiada (cargada en grasas y colesterol negativo y pobre en vegetales ), en tanto que el tener una vida sexual activa o pasiva no tienen nada que ver.
Cualquier médico debería estar en capacidad de practicar el examen rectal, dijo la fuente, quien insistió en la importancia de la campaña preventiva que se lleva adelante y en la que se hace énfasis a través de la Semana de la Salud de la Próstata que se celebra anualmente para instar a la población masculina riesgo (mayores de 40 años) a efectuarse la prueba rectal.
La mayor parte de quienes mueren de cáncer prostático son hombres de más de 70 años a quienes les ha sido detectado en estadios avanzados.
La Semana de la Salud de la Próstata, que se extiende hasta mañana viernes 15 incluye charlas, distribución de panfletos informativos y exámenes para la detección y tratamiento oportunos.