C on su brillante recuerdo de la primera vez que visitó Panamá en el año de 1949, Alicia Alonso sigue siendo esa llama viva que conduce una de las más prestigiosas compañías danzarias del mundo y que ocupa un lugar prominente en la cultura hispanoamericana contemporánea, el Ballet Nacional de Cuba.
Distinguida con la Orden Vasco Núñez de Balboa, Las Llaves de la Ciudad y nombrada Directora Honoraria del Ballet Nacional de Panamá, Alicia, una emblemática figura del ballet cubano y espíritu guía de un gran círculo de formación de varias generaciones de bailarines, asegura que retirarse del mundo del ballet sería como "descansar de vivir", ya que a través del arte de la danza vive un amor por la vida y los seres humanos. "Por medio de la danza me comunico con ellos y por medio de la vida estoy rodeados de ellos", comentó.
La dedicación fue el mayor estímulo para llevar hacia adelante un trabajo lleno de satisfacción. Por eso, con un mensaje elocuente, Alonso solicitó al gobierno entrante que presidirá el hijo de una inolvidable figura a la que ella conoció y admiró al máximo (Omar Torrijos), que le otorgue la confianza de una carrera prometedora a todos esos buenos elementos artísticos que tiene el Ballet Nacional de Panamá, que le brinden un sostén y que le faciliten una educación técnica y artística cultural.
"Yo no puedo decirles lo que tienen que hacer, pero si puedo decirles lo que nosotros hemos hecho mediante escuelas gratis, ayuda a todos esos interesados en un arte tan demandante como lo es la danza; mantenerlos y seguirlos creciendo de allí en adelante y para todos aquellos que se dediquen a enseñar ballet, que lo hagan con todo amor y sinceridad".
Con una expresión artística del lenguaje clásico, Alicia y sus más de 60 bailarines, continuaran consagrándose por muchos años más, creando nuevos bailarines, coreógrafos y seguirle dando la vuelta al mundo como ninguna otra compañía lo ha hecho hasta el momento.En el año de 1986 se le solicitó a Alicia Alonso por primera vez la autorización para formar un libro, que con el título de "Diálogos con la danza", reuniría una selección de sus textos y entrevistas, nacidos en diferentes épocas y circunstancias. El probable valor que tengan las ideas o criterios de este volumen, estaría dado por el hecho de que tienen su base en una experiencia profesional ininterrumpida, que comprende un período de más de seis décadas.
Alicia Alonso: "¿Quién quiere descansar de vivir?"
"Yo no he dejado el escenario, el me dejó a mí, pero sigo bailando, creando y ayudando a los demás"