Su primer alimento del día, al igual que el de Arturo y Kerigma (sus fieles amigos), es una empanada y una soda a la hora del recreo a las 10: 30 de la mañana.
Estos chicos están claros desde la escuela primaria que el desayuno es la comida más importante del día, pero no lo hacen porque "desayunar no está a la moda".
"En mi salón de clases casi nadie desayuna. Es más, hay algunos que su primera comida es un cigarrillo y una coca cola cuando salen de clases al medio día", dice Geovanni, un estudiante de primer año de derecho de la Universidad de Panamá.
Este es un tema que preocupa mucho a los padres, pero que algunos desconocen. "Como sabía que a mi hijo no le gustaba desayunar por lo temprano que tenía que salir, tres veces a la semana le preparaba emparedados para que se los comiera en el recreo", dice la señora Cecilia, profesora de Matemáticas. Se levantaba a las 4: 00 a.m., pero se iba para el trabajo satisfecha de que su hijo estaría bien alimentado. Ella sabe, por sus propios alumnos que "desayunar no está a la moda".
Una de las principales consecuencias de no desayunar es el mal humor. Es por esto, que muchos jóvenes se tornan violentos durante todo el día. "Algunas de las consecuencias de saltarse el desayuno son decaimiento, falta de concentración y mal humor, debido al déficit de glucosa -nuestro principal combustible energético- que produce el ayuno, destaca la nutricionista Gladys Del Río.
La especialista nos recuerda que en la mañana el organismo tiene casi 10 horas sin recibir ningún alimento. "La falta de glucosa empuja a nuestro cuerpo a quemar otras reservas energéticas, lo que causa múltiples alteraciones en el normal funcionamiento orgánico", dice Del Río.
Según diversos estudios científicos, en edades escolares, la falta de desayuno condiciona el aprendizaje y acarrea un descenso del rendimiento, ya que la capacidad de locución o expresión, de memoria, de creatividad y de resolución de problemas quedan particularmente afectadas.
Las personas que desayunan mantienen el peso dentro de límites saludables en mayor medida que las que omiten esta ración. El hecho de repartir las calorías durante el día en 4 ó 5 comidas, ayuda a que no se sobrecargue ninguna de ellas. Esto también contribuye a evitar picar entre horas (snacks, golosinas, bollería y otros dulces, refrescos, etc.), factor muy importante a la hora de controlar el peso.
El desayuno más popular entre los jóvenes consultados (media centena) es el cereal, mejor conocido como corn flakes, por que es rápido de hacer y se lo pueden comer "hasta en el colegial, el carro o el bus".