Conocida, según en los países como sandalia, esparteña, chanclo, zapatilla, las alpargatas de esparto, partiendo de ser un cómodo calzado para el agricultor, pisa ahora las pasarelas de las primeras marcas. Esta temporada arrasan las alpargatas más glamourosas.
De lona, de piel, de colores, doradas, plateadas, con tacón o planas. Las alpargatas pisan fuerte estos meses en las calles de todo el mundo.
Es un calzado fresco, ya que deja transpirar el pie; cómodo, merced a su elaboración con suela de esparto o cáñamo, muy ligera y con buen agarre al suelo; barato, por su materia prima, y con multitud de posibilidades en su diseño.
Primeras firmas como Farrutx, Pura López, Camper, Vialis, Sybilla, Pepe Jeans y Ras, cuentan este año con el esparto como una de las líneas fetiche de sus colecciones. No en vano, siguen la estela de diseñadores como Ives Saint-Lorent, Coco Chanel, Christian Dior, DKNY, Giorgio Armani o Hermès, que también han encontrado en la alpargata un modelo de calzado flexible y paradójicamente sofisticado para sus colecciones de moda, tanto femeninas como masculinas.
Tradicionalmente, la alpargata de esparto era un calzado perteneciente a la clase trabajadora y campesina, utilizada para las labores del campo y el trabajo manual. No en vano, la alpargata es símbolo del calzado de las vestimentas tradicionales de muchos pueblos.
En Colombia, por ejemplo, es parte de la indumentaría de la mayoría de los trajes típicos, siendo, en algunos casos, de cuero y en otros, de fique.
La alpargata fue llevada a la zona del Río de la Plata por los inmigrantes vascos, españoles o franceses, hacia la tercera década del siglo XIX, siendo adoptada por los trabajadores rurales en sustitución de la bota de potro.
Una fábrica española de alpargatas fundada en Gerona (Cataluña) allá por 1776 se vio obligada a un replanteamiento de su producto hacia los años cincuenta del pasado siglo.
El cambio de gustos en el calzado de los españoles llevó a la familia Castañer a reinventar la alpargata, con diseños más sofisticados y adaptados a la moda, colores y diseños del momento.
Así, el salto se produjo en los años 60, cuando en una feria en París para presentar la nueva colección, el diseñador más importante de la época, Yves Saint Laurent, pidió a los responsables de la marca una alpargata con tacón, algo que no se había hecho nunca. Este momento marca un hito en la historia de la alpargata.
El calzado de campo devino en pieza de lujo y glamour. Actualmente, mujeres de todo el mundo atentas a la moda y las nuevas tendencias tienen sus ojos puestos en la alpargata para esta temporada. Desde Europa a Estados Unidos, pasando por Suramérica y Asia. El furor por este tipo de calzado está servido en todas sus variantes.
La cuña del tacón altísima o plataforma con lazada al tobillo y materiales de primera, como el cuero, la lona estampada o la combinación de ambas, son modelos recurrentes en los catálogos de las grandes firmas.
Dedos al aire o cubiertos por punteras redondas o picudas, diseños que reproducen el zapato clásico de tacón y hebilla al tobillo, tipo años cincuenta; o bien los modelos más deportivos, con cordones y suela plana. También la alpargata tipo chancla, para la playa o los días de más calor, hace furor en los escaparates de las firmas más cotizadas.
"Cuñas tintadas con metacrilato y divertidos lazos hechos con papel reciclado de caramelos. Tejidos de tapicería con nudos. Rasos con cintas al tobillo. Planas de estilo marinero", así resume Castañer las principales novedades de su última colección, siempre innovando en tejidos y modelos para el calzado de moda.
En cuanto a colores, Farrutx apuesta radicalmente por el blanco, negro y tonos naturales, además de dorado y glaseado. No es así en otras marcas más juveniles, que llenarán de colores vivos, estampados y complementos a las alpargatas, lo que les hace un calzado perfectamente combinables con vestidos, pantalones y faldas de todo tipo de corte.
Si los escaparates y revistas de moda son espejo de las últimas tendencias, también lo son los modelos y atuendo de celebridades famosas por su buen gusto y connivencia con los modistos más cotizados.
Así, si hace años personajes como Grace Kelly, Jacquie Kennedy, Catherine Deneuve o Barbara Leigh vestían alpargatas, hoy son Carolina de Mónaco, Isabel Preysler (ex mujer de Julio Iglesias), la reina Sofía de España o la presentadora Anne Igartiburu, entre otros muchas, las celebridades que se pasean en alpargatas.