La película de Alvin y las Ardillas, no llenó nuestras expectativas, ya que el guión es muy sencillo.
En el pasado, la cómica del filme era muy divertida con las locuras que hacían las ardillas, pero en esta película, la imaginación no voló muy alto.
El guión fue escrito con parlamentos cortos como el de una clásica película de drama, quitándole la autenticidad a las ardillas, que es lo que el público espera.
Momentos cómicos hubo, pero fueron efímeros, casi imperceptibles.
El guionista de la película es Jhon Vitti, el mismo que escribió los filmes Los Simpsons (2007), sin gran éxito y la famosa cinta La era del hielo (2006), que fue bien acogida por el público.
Lo que queda de esencia son los nombres de las ardillas Alvin que es el más activo del grupo, Simón una ardilla muy inteligente e intelectual y Teodoro es amante de la familia, además de que se muestra muy sentimental.
Se esperaba mucha risa en la sala de cine, lo que no se dio.
Lo único que se puede aplaudir son los efectos especiales con las ardillas, ya el movimiento del pelo de las ardillas, hace que las escenas se vean mucho más reales.
Si a la película hay que catalogarla del uno al cinco por su material, nosotros les daríamos un dos, por la falta de momentos graciosos y el parco guión.