El trabajo es un derecho, un gozo cuando se trabaja en lo que a la persona le gusta y se hace con amor. Cuando hay motivación las horas vuelan y esa entrega a la faena en forma digna, creativa y responsable es añorada, no se le ve como una tediosa carga.He allí por qué la importancia de la vocación y, en su defecto, de la mentalización positiva, porque, aunque hayan dificultades, éstas no merman de modo alguno el interés ni el rendimiento.
Creo que el trabajo debería verse como la oportunidad de invertir tiempo en algo que a la persona le gusta, como una manera de crecimiento, de proyección personal, de poder ser partícipe en hacer que el mundo camine con mejor pie.
Saludable es también verlo como la oportunidad de interactuar con otras personas que tienen también sueños, potencial, aptitudes y deseos de autorrealizarse. Pero, ¿quién mejor que Gibrán Kahlil Gibrán, en su obra El Profeta, para hablarnos de este tema y ponernos a reflexionar al respecto.
HE AQUI ALGUNOS DE SUS PLANTEAMIENTOS
Trabajad para que podáis conservar la paz con la tierra y con su alma. Porque el permanecer ocioso es volverse un extraño para las estaciones, y dejar la procesión de la vida, que anda con majestad y orgullosa sumisión hacia el infinito.
Cuando trabajáis os convertís en una flauta a través de cuyo corazón se transforma en música el murmullo de las horas. ¿Quién de vosotros desearía ser una chirimía, muda y silenciosa, mientras todo lo demás canta cual un coro al unísono?
Siempre se os ha dicho que el trabajo es una maldición y la labor una desgracia. Pero yo os digo que cuando trabajáis cumplís con una parte del sueño más remoto de la tierra, el cual os fue asignado cuando ese sueño nació Y al estar siempre en el trabajo, estaréis en realidad amando la vida. Y el amor a la vida por medio del trabajo, es intimar con su secreto más hondo.
Pero si en vuestra aflicción llamáis dolor al nacimiento y al sostén de la carne una maldición impresa sobre vuestra frente, entonces yo os advierto que nada que no sea el sudor de vuestra frente podrá borrar lo que en élla ha sido impreso.
También se os ha sido dicho que la vida es penumbra, y en vuestro cansancio os hacéis eco de lo que os fuera dicho por el cansado. Y yo os advierto que la vida es, efectivamente, penumbra excepto cuando en ella hallamos estímulo. Y todo estímulo es ciego si no existe conocimiento, Y todo conocimiento es inútil, si no va acompañado por el trabajo, Y todo trabajo es cosa vacía salvo cuando existe amor.
Y cuando trabajáis con amor os juntáis uno al otro y también a Dios.