Casas, bancos y otros locales comerciales, se esmeran en adornar con especial gusto y vistosidad las calles panameñas para alegría e incentivo propio, y por supuesto, para el deleite de los pequeños, quienes esperan con gran emoción la celebración del nacimiento del niño Jesús.
Los adornos durante las Navidades forman parte de la tradición panameña, ellos crean el ambiente de amor, paz y unidad que denotan estas fiestas.
El arreglo de casas y locales comerciales son elementos que logran mantener ese espíritu navideño, que en ocasiones se pierde por la comercialización de una celebración que encierra un significado tan importante para todos los cristianos.
Para nadie debe ser difícil recordar la concurrida Calle Belén, que cada diciembre era visitada por las familias panameñas que con regocijo visitaban esta hermosa Villa Navideña. Luego de una serie de sucesos a mediados de los 80, los residentes de esta vía deciden no adornar la conocida calle como medida de protesta. Esta decisión se traduce en la muerte de una linda tradición.
Actualmente son escasas las barriadas que mantienen ese espíritu, entre ellas vale la pena mencionar a Villa Lucre y algunos poblados del interior del país, que se han esmerado por mantener el espíritu de la Navidad vivo. En la ciudad son mayormente los bancos y otros negocios ubicados a lo largo de Calle 50 quienes aún mantienen esta tradición con gran esfuerzo pese a la crisis que se vive en el país.
Cada noche del mes de diciembre se observan en esta transitada vía a personas que se acercan con la idea de ver hermosos y coloridos adornos para tomarse algunas fotos.
Este año observamos a las familias con sus niños; lo difícil fue encontrar locales adornados. Unicamente observamos decoraciones navideñas en el Banco General. Ahí se encuentra todas las noches el Santa panameño, que a cada momento es abordado por pequeños emocionados que lo saludan y ruegan a sus padres que les permitan tomarse una foto con el gracioso "gordito barbudo".
Nuestro recorrido prosiguió y finalizó en la Aseguradora Assa, allí un enorme y luminoso nacimiento nos recibió. Es importante que aquellos que disfrutan de estas tradiciones traten de mantenerlas vivas, Nochebuena no se trata únicamente de obsequios. Es brindar amor, paz y comprensión a todos sus seres queridos; una bonita manera es elaborando nacimientos, organizando alegres posadas navideñas o realizar las conocidas visitas después de las doce a tus amistades todas estas actividades se han ido perdiendo con el pasar de los años y con la llegada de otra clase de entretenimientos.
Para la elaboración de esta bellísima obra, los señores Varela han utilizado delicadas piezas de cerámica española que forman una hermosa narración de la peregrinación de María y José antes y luego del nacimiento del Mesías. La grandeza de este nacimiento es tal que para ordenar las piezas se tardaron alrededor de 3 semanas del mes de noviembre para tenerlo listo en los inicios de diciembre.