El sociólogo peruano Pedro Pablo Ccopa divulgó un estudio sobre la incontenible apertura de hostales en Lima, negocios convertidos en los últimos años en formales refugios del amor donde se expresan, dijo, "los signos de una nueva sexualidad desinhibida".
"Eros liberado: hostales y sxualidad en la Lima de los Noventa" es el título del libro de Ccopa, quien dirigió a sus alumnos de la Universidad Federico Villarreal en un trabajo de campo donde unos fueron cuarteleros y ellas recepcionistas de estas modernas casas de cita.
Objetivo de ese "espionaje" fue captar reacciones, palabras, el lenguaje corporal de las parejas que en el último lustro han preferido "liberar su intimidad sexual en los cuartos de los hostales, en vez de los antiguos moteles de la periferia capitalina e incluso en los propios burdeles".
El hostal irrumpió en el urbanismo peruano al comenzar esta década, de forma cautelosa primero, hasta ser parte de la cotidianeidad y entrar incluso (los de menos categoría) en el negocio de la prostitución callejera, según admitió a la AFP el propio Ccopa.
Con menos exigencias que un hotel, el hostal es casi una creación peruana, sobre todo en su variante sexual.
A mediados de la década, había 523 en Lima, pero el 31 de diciembre pasado eran en el área metropolitana de Lima y el aledaño puerto El Callao 2.109. Los hay de todas comodidades y precios, según el Ministerio de Industria y Turismo. Sólo en el Centro Histórico de la capital funcionan 550.
Pero "Eros liberado..." no analiza ese ángulo de la existencia del hostal, ni tampoco aquel por el cual se le señala como el medio que ha facilitado "el aumento de las relaciones sexuales al margen de las instituciones encargadas de canalizarlas, controlarlas o reprimirlas".
"Este no es un libro mora-lista", agrega Ccopa, "sino el estudio de ese espacio de intimidad preferido por las parejas y que está relacionado a la transformación del erotismo de hoy".
Sobre las razones que impulsaron la aparición de hostales, el autor señala que la revolución (militar) de 1968 produjo una generación que "ha crecido y vive dentro de una violencia política y social sin precedentes, expuesta a la incertidumbre y vorágine de escenas históricas".
"Son los actores que construyen nuevas dimensiones de afectos, sexualidad y erotismo", afirma.
La obra fue presentada en un publicación y sometida a la opinión de intelectuales y pensadores sobre el comportamiento humano.
En la ocasión, el sexólogo Marco Aurelio Denegri relativizó el argumento de que la migración a la capital del hombre de los Andes ha exacerbado esa sexualidad. Dentro de la exigente rigurosidad de su análisis, dijo también que las vivencias contadas al libro por los amantes en hostales "me recuerdan a la que se manifestaba en los años 50".
Incluso reiteró su tesis sobre la crisis de la institución matrimonial "porque sexo, amor y matrimonio no son vinculantes", dijo.
Otro presentador -Eduardo Arroyo- subrayó que los hostales en Perú reflejan nuevas relaciones culturales de una sociedad más libre.
Pero la confesión anónima de las parejas a "Eros liberado..." revela francos sentimientos de "temor y vergüenza" por las relaciones clandestinas en que se ven involucrados.
"Cuando estaba en la puerta (del hostal) tuve vergüenza de que algún conocido me viera, pero como allí había otras parejas entré, demostré que no tenía vergüenza sino que estaba con la frente alta... pero en realidad tenía vergüenza", confesó una estudiante de 24 años de edad.