Variedades

Amor sin medir las apariencias

Juan Carlos Adames, quien interpretó a la Bestia tiempo atrás, es quien dirige la puesta musical, la cual estará en vigencia hasta el 2 de diciembre en el Teatro En Círculo.


¿Quién podría amar a una bestia? Parece ser la pregunta del millón, en la nueva puesta musical “La Bella y la Bestia Jr”, en la cual, la apariencia sí es de gran importancia para casi todos los personajes de la trama, excepto para una doncella, que solo dedica su tiempo libre a cultivar su espíritu y su intelecto, a través de la lectura.

Ella es Bella (Alejandra Araúz), quien es muy bonita en apariencia y es una joven con buenas costumbres y sin complejos por su origen humilde.

Bella es muy asediada por Gastón (Rafa Moreno), el “ego” y la fanfarria en persona, quien no descansa por salirse con la suya para desposar a la más solicitada.

 

¡Qué contrariedad! La más bonita no se siente atraída por el más apuesto del pueblo. ¿Será que su apariencia no lo ayuda a agradar del todo?

Al parecer, la clásica historia de amor tiene un trasfondo muy maduro porque plantea continuamente la búsqueda de su “propia identidad” para brillar con luz propia, sea agraciado o no.

Por otra parte, la Bestia (Miguel Herrera) parece ser horroroso y amargado a primera vista. Está rodeado de seres que lo aprecian, a pesar de llamarle “Amo” y temerle.

 

La Bestia está condenada a vivir con una maldición que lo transformó en un ser “mitológico” sin modales para que todo cambie y tenga un sentido, la Bella y la Bestia tienen que convivir por una mala jugada del destino.

Música, baile y humor. Ver cómo un escenario como el Teatro En Círculo se transforma en segundos para cumplir las diversas escenas de la trama romántica es inspirador.

Los actores entran de lleno en su rol con trajes “aparatosos”, con los cuales logran bailar y cantar.

 

Miguel Herrera le pone un toque cómico y sarcástico a su personaje para que no logre ser odiado por los niños.

La actriz Alejandra Araúz interpretó numerosos musicales, muy nostálgicos, no pudo disimular sonreír ante los “ademanes chistosos” que hacía su compañero idílico.

El cuerpo de baile en la obra era el pueblo, que hizo una especie de recreación del baile del cancán y danzaron con unas latas al mejor estilo de “Stomp”.

 

Los niños y adultos del público coreaban las recomendaciones del personal de servicio de la Bestia, cuyos mensajes eran tratar a la Bella como toda una dama y ceder ante alguna de sus peticiones para ver si conquistaba su corazón con su trato, mas no con su apariencia física y lo primero que ella refleja.


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623866
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América