El padre de Amy Winehouse, Mitch, ofrece hoy un recital en un club de jazz del centro de Londres para homenajear a su hija en el quinto aniversario de su muerte.
El 23 de julio de 2011, cuando tenía 27 años, terminó la tormentosa vida de una de las artistas más influyentes de los últimos tiempos, cuya huella permanece imborrable en Londres y, particularmente, en el barrio de Camden, donde residía.
Mitch Winehouse, antiguo taxista londinense y viajante de comercio, se reinventó a sí mismo en 2011, poco antes de la muerte de su hija, como cantante de jazz, una faceta con la que ya ha dado a luz diversos álbumes.
Como la mayoría de sus recitales y discos, los beneficios del concierto en el Pizza Express Jazz Club irán a parar a su fundación, dedicada a prevenir efectos del abuso del alcohol y las drogas en los jóvenes.