Si tuvieran que tildar de excéntrica y triunfadora a alguien, ese título bien merecido lo tiene Amy Winehouse. La cantante británica que con sólo dos discos se ha apoderado de la fanaticada latina es la portada de los diarios por su gran éxito y diferente estilo de vida.
“Rehab”, el primer sencillo de “Back To Black” su disco promocional, es una de las canciones que define estos tiempos modernos. Con este disco, la cantante ha sido postulada a varios Premios MTV, tanto en América como en Europa, algunos los ha ganado y en otros simplemente le toca resignarse al esperar el siguiente año.
Acostumbrada a no dormir mucho por su agitada vida nocturna que va de fiestas y presentaciones, Amy conversa de su álbum con Universal. Sus largas trenzas negras caen sobre sus piernas y se recuesta sobre el sofá, mientras asegura: “Realmente soy paranoica con respecto a mi cabello, no me gusta que la gente me vea sin él...”.
Winehouse, no es una dama para buscar pelea, lo que explica por qué Back To Black es música convincente y emocional, pero incluso sus más oscuras canciones tienen su lado entusiasta, y sus propios problemas salen a la luz en forma de canción, y se convierten en otra cosa diferente y positiva.
Amy grabó el sencillo Rehab, mientras trabaja en Nueva York con Mark Ronson, quien trabajó con (Robbie Williams y Christina Aguilera, etc).
El resultado es una de las mejores canciones pop del momento y no es que tenga el contenido más dulce, pero sí interesante y comercial. Agrega: "No soy el tipo de personas que escribe canciones sobre la extrema felicidad. Me gusta escribir canciones agridulces".