Tarde o temprano Amy Winehouse tenía que regresar a la música. La excéntrica cantante inglesa, intentó volver a los escenarios, pero ni el tiempo ni el público la acompañaron en su concierto.
Repetida es la noticia de que la londinense se encuentra alojada desde hace varios meses en la isla de Santa Lucía, donde pretende curar su adicción a las drogas a punta de playa y hojas de plátano.
La cantante esperaba dar un concierto en la isla y no contó con el clima inesperado de la playa y del público. Al parecer, comenzó caer un aguacero y fuertes abucheos se escucharon sobre el escenario donde la escuálida intentaba sostener su esquelética figura, que parecía estar fuera de sí.
El público se percató de la situación y de la falta de respeto por parte de la cantante, cosa que por otra parte no sorprende a nadie, y decidieron pedirle que se fuera entre gritos y burlas, a lo que la chica respondió “Que os den” en varias ocasiones. A tal incidente su representante dijo que Amy se sintió mal y decidió retirarse.