La hora inglesa se impuso sobre la panameña en el tan esperado concierto “Incanto” del tenor italiano Andrea Bocelli, quien, de principio a fin, caló hondo en el público que en un Figali Convention Center repleto respiraba satisfacción.
Empezó en punto a las 9:00 p.m., como se había prometido.
El comienzo contó con una obertura, en la que el director invitado, Eugene Kohn, dirigió a la Orquesta Sinfónica Nacional y al coro Música Viva, quienes estuvieron a la altura que ameritaba el concierto.
“Son formidables”, diría Andrea al final de su presentación, cuando agradeció a Panamá su calidez.
La entrada de Andrea Bocelli al escenario, acompañado de Kohn, arrancó aplausos y expresiones de aprobación.
El tema con el cual comenzó lo que sería una noche plena de emoción para él y un auditorio que conquistaría en un santiamén fue el clásico operístico “La donna e´mobile”.
Compartió escenario con la soprano Ana María Martínez, quien ejecutó la segunda pieza en solitario “Viva il vino spugmeggiante” e interpretó a dúo con Bocelli “I could have danced all night”, entre otras.
Se alternaron en las interpretaciones en lo que fue un espectáculo excepcional, más tarde entraría en escena Chenoa .
El concierto incluyó más de veinte temas como: Canción de paloma, Amapola, Granada, Bésame y Mama.
La sorpresa fue al final. Requerido por el público, Bocelli volvió cuatro veces al escenario para dar unos “regalos y propinas” con los éxitos “A ti volaré” y “Nessun dorma”.