Marvin (Rob Schneider) no tiene lo que se requiere para lograr el gran sueño de su vida: ser policía. Sin embargo su suerte cambia cuando tiene un accidente y un médico utiliza órganos de animales para sanarlo. Estas nuevas partes le dan energía y lo ayudan a conseguir entrar a la policía, en donde tiene éxito inmediatamente por su peculiares habilidades. Pero sus órganos animales le juegan malas pasadas cuando menos se lo espera y lo meten en muchos líos que ponen en peligro su nueva vida.
No pasa mucho tiempo cuando, por casualidad, Marvin consolida su amistad con Rianna, una muchacha que le tenía cautivado desde hacía tiempo. Ella curiosamente es voluntaria en un refugio de animales. Ahora se da cuenta de que existen muchas afinidades entre la forma de ser de Marvin y su vocación
Al aumentar muchas de sus capacidades, Marvin comienza a ser un popular personaje de su ciudad y esta "fama" no le es perdonada por su oficial inmediato, quien a toda costa intenta que no sea admitido en la fuerza policíaca después de un período de prueba.
Por otro lado, el Doctor Wilder no deja de vigilar a Marvin, porque teme que éste no controle sus instintos; y parece que el científico no se encuentra muy lejos de la verdad puesto que ahora tendrá que verse cuál fuerza es más fuerte: la del raciocinio humano o la de Marvin, El Animal.