Caminar es uno de los ejercicios más fáciles, seguros y efectivos para sudar y quemar calorías, pero no es menos cierto que con el tiempo, la práctica puede resultar aburrida, por eso los expertos recomiendan que si tienes meses o hasta años caminando, aceleres la rutina y empieces a correr.
La doctora Enitza D. George, entrenadora personal certificada y especialista en programas de pérdida de peso, precisa que después de llevar tiempo caminando, es preciso aumentar la intensidad, acelerar el paso o subir lomas. Lo que sigue después es aumentar la velocidad, comenzar a trotar, ya que de esta manera se adquieren las condiciones y resistencia para empezar a correr.
La entrenadora señala que correr es un ejercicio que casi todos los que caminan pueden realizar, sólo es necesario tener paciencia y perseverancia, ya que si no lo ha hecho antes, le tomará tiempo atreverse y acostumbrarse.
Si ya decidió ponerse a trotar o correr como parte de su entrenamiento personal, recuerde que calentar por unos minutos es básico, porque así se preparan los músculos para trabajar. Puede caminar o trotar a paso moderado por unos cinco minutos y luego estire los músculos.
Inicie lento y poco a poco aumente la velocidad. Primero corra una distancia menor y por un tiempo menor del que camina, pero recuerde que debe hacerlo por menos tiempo y distancia de la que camina con regularidad, pero con más frecuencia. Esto le permitirá adaptarse con más facilidad a su nueva rutina de entrenamiento.
Para hacer de la carrera una rutina de ejercicios, no es necesario un largo recorrido de pista y campo, será suficiente aumentar sólo un 10% la distancia y el tiempo por semana, sostiene la entrenadora.
George sugiere utilizar ropa cómoda y fresca, como camisetas sin mangas y pantalones cortos. Además, evitar ropa que le provoque sudar en exceso, ya que se puede causar una deshidratación y sobrecalentamiento corporal, lo que podría tener consecuencias médicas graves, incluso la muerte por afecciones cardiacas.
Sus pies son los que recibirán el impacto de las pisadas, por eso debe utilizar las mejores zapatillas diseñadas especialmente para este ejercicio, ya que así resguardará sus pies y columna vertebral de posibles lesiones que se producen al caer.
Agrega que las zapatillas deben ser utilizadas sólo para correr y reemplazarlas después de 300 ó 500 millas recorridas, aunque un novato o novata que dé una vuelta por el parque Omar a diario, puede ser que tenga que cambiarlas cada seis meses.
Comer de forma adecuada es básico para obtener buenos resultados, ya que los ejercicios de por sí, no le harán bajar de peso. La entrenadora recomienda comer cada tres o cuatro horas y llevar una balance adecuado que incluya suficientes pero no demasiados carbohidratos. Si lo que desea es perder peso y limitar su consumo calórico, sería bueno incluir en su programa de alimentación suplementos vitamínicos que le proporcionen vitamina B6 para darle energía, glucosamina y condroitina, con lo cual protegerá sus articulaciones y antioxidantes que contrarrestan los radicales libres que se producen al correr.
No olvide ingerir mucha agua, por lo menos media onza diaria por cada libra de peso corporal. Tome ocho onzas antes de salir a correr, cuatro onzas cada quince minutos de ejercicio y un mínimo de 16 onzas al terminar el recorrido. Es importante que al correr duerma unas seis horas diarias, se tome un día libre de ejercicios, porque el cuerpo necesita recuperarse del estrés que le provocará.