Fin de año, temporada de balances. En materia cinematográfica, fueron importantes los regresos de grandes directores de renombre que le dieron al 2013 el estímulo que se esperaba. Quentin Tarantino, Baz Luhrmann, Ron Howard, Paul Greengrass y Zack Snyder, entre muchos otros.
Pero así como está lo mejor, también hay lugar para lo peor del año, más cuando un cast tan importante como el de “El Abogado del Crimen” daba todo para pasar a la posteridad, y se quedó muy en el camino junto a su reconocido director Ridley Scott, que –ironías del destino– con la excelente “Prometeo” fue parte del top ten 2012.
El enfant terrible de Hollywood, Quentin Tarantino, tuvo su regreso esperado en el western “Django sin cadenas”, en el que reescribió la historia del personaje “Django”, convirtiéndolo en un hombre negro en los años previos a la guerra civil norteamericana.
Tarantino no solo logró una electrizante película llena de la crueldad habitual de su cine –cumpliendo en el camino con los tópicos del género que hicieron famosos actores como Clint Eastwood–, sino que sacó lo mejor de sus actores, desde Jamie Foxx, pasando por Leonardo Di Caprio hasta Christoph Waltz, quien ganó su segundo Óscar, gracias a un filme de Tarantino.