Claves
- Desde que Athina empezó su relación con “Doda” no existe registro de que haya visitado Skorpios. El único dato que se tiene es que, al cumplirse los 10 años del fallecimiento de su madre, acudió a la iglesia a poner flores en su tumba.
Su abuela, Tina Livanos, se quitó la vida; su tío Alejandro nunca regresó de un viaje de avión. Tenía 24 años. Su madre Cristina murió a los 38 en una bañera a causa de un edema pulmonar que acabó en paro cardíaco, según fuentes oficiales. Aunque nunca se descartó la posibilidad del suicidio.
Athina Roussel Onassis siempre quiso deshacerse de esa maldición que sobrevolaba su apellido. Y casi lo consiguió. A los 17 años, la “pobre niña rica” –a la muerte de su madre recibió una herencia de 2.700 millones de dólares. Conoció al jinete brasileño Álvaro Alfonso de Miranda Neto (diez años mayor que ella) y encontró lo que más deseaba: el amor.
Sin embargo, ahora solo le importa su relación, los hijos adolescentes de su esposo y sus negocios hípicos que tienen su sede en Holanda. “Se ha convertido en una excelente amazona”, comentó Léna Levidi, miembro del Comité Nacional de Hípica griego. “La veo con frecuencia, está entregada a la hípica y es muy educada”, explicó satisfecha de comprobar cómo Onassis se ha recuperado de una grave caída que sufrió el pasado noviembre y que le produjo daños en la columna vertebral.
Solvencia de gastos
Poco a poco, Athina se ha desprendido de muchas propiedades heredadas de su acaudalada familia: un piso en París, un chalet en Saint Moritz, las cuarenta joyas más valiosas de su madre... y ahora, la mítica isla de Skorpios que pretende vender por 150 millones de dólares a un millonario ruso. Lo hace para tener una mayor liquidez y poder solventar la costosa vida que lleva, pues son muchos los lujos que se da.
Este destino paradisiaco tiene un gran valor sentimental para la familia Onassis pues allí, en la Iglesia de la Virgen, están los restos de Aristóteles Onassis, el de su hermana e hijo Alejandro. Ahí se casó con la incomparable Jackie Kennedy, fue bautizada la misma Athina y se enterró a su madre Cristina, quien falleció en Buenos Aires por el año 1988.