Como un prisma que es capaz de refractar, reflejar y descomponer la luz en los colores del arco iris, así mismo Daniel Lugo, concibe a sus personajes, dándole matices que los hacen creíbles tanto con sus luces como con sus sombras.
A este actor, al cual recordamos principalmente como el eterno enamorado de Flor Núñez en la novela de Venevisión María Fernanda, lo vemos ahora en la telenovela El Clon, en la que interpreta al tío Alí, el patriarca y tío de Jade, un hombre estricto, honrado, fiel a su fe y defensor de la honra de su familia.
Del tío Alí dice que le encanta esta caracterización porque tiene muchas variantes. “Es un hombre por un lado tierno y por otro lado estricto, tanto con su sobrina como con toda su familia”, puntualizó.
Reconoció que personificaciones como la de este hombre musulmán son siempre atractivas para un actor, porque permiten trabajar muchas facetas distintas del mismo personaje.
Daniel nos permitió hacer una retrospectiva de su vida actoral, en la que ha hecho diferentes papeles y comentó que le da gracias a Dios por tener la oportunidad de laborar por más de cinco décadas tanto en el cine como en la televisión. “Agradezco a la vida por haber vivido de la profesión que amo. Yo no he hecho otra cosa nunca en mi vida”, reconoció.
A pesar de haber sido el protagonista de muchas historias, este actor boricua destacó que no extraña su etapa de galán, porque está gozando de lo que realmente disfruta un actor que es de la etapa creativa.
Feliz y enamorado.Aunque los reconocimientos lo han acompañado siempre, la bújula de su vida es su matrimonio, el cual le ha dado ese equilibrio tan necesario para hacerlo sentir un hombre completo.
El primer actor informó a Panamá América que lleva 23 años de casado, del cual tuvo un niño que ya tiene 15 años. Además, de otra unión nacieron tres hijos que son excelentes profesionales en su rama.
Sobre el secreto para que su felicidad haya perdurado por más de dos décadas el artista expresó que su receta es simple: “Mira, yo te diría que el secreto de la felicidad en mi matrimonio es que si yo fuera mujer a mí me gustaría ser como ella y si ella fuera hombre le gustaría ser como yo”. A pesar del tiempo, vivo profundamente enamorado de mi esposa y me siento correspondido en ese sentido y creo que es el secreto de mantenernos felices”, concluyó.