Ayuda a tus hijos a sentirse amados y seguros.
Anima a tus hijos. Elogia sus logros y talentos. Reconoce las habilidades que están desarrollando.
Pasa más tiempo con ellos. Haz actividades que ambos disfruten. Escúchalos.
Aprende a usar opciones que no sean físicas para la disciplina. Existen muchas alternativas. Dependiendo de la edad y la etapa de su desarrollo.
Apóyalo en su proceso de desarrollo
Una relación saludable con tu hijo se construye mediante interacciones innumerables sobre el paso del tiempo. Los infantes lloran por muchas razones y es a veces difícil entender por qué lo hacen y cómo calmar a su bebé. Se requiere mucha energía y trabajo, pero la recompensa vale el esfuerzo. Al momento de la crianza de los hijos, existen algunos términos absolutos (uno de ellos, por supuesto, es que cada hijo necesita ser amado) y no existe una manera "correcta" de hacerlo. Estos consejos proporcionan sugerencias, mientras descubres qué es lo que funciona mejor en tu familia. No esperes ser perfecto; la crianza de los hijos es un trabajo difícil.