Su niño está lloroso, ha perdido el apetito y anda mal humorado. Usted le toma la temperatura y se percata de que tiene fiebre, él se queja de que le duele la garganta y el oído. Seguramente, cuando lo lleve al doctor, el diagnóstico será faringitis.
El doctor Rolando Muñoz, otorrinolaringólogo del Hospital Santo Tomás, HST, nos habla de este padecimiento tan común en este período de cambio climático y que afecta mayormente a los bebés y niños pequeños.
También es común cuando se padece esta condición, que el/la paciente presente inflamación de la faringe.
El doctor Muñoz recomienda evitar que la temperatura del niño suba a 39 grados. También se le debe dar a tomar bastante líquido frío, porque esto ayudará a bajarle la inflamación de la garganta y será un gran alivio.
Los bebés suelen contraer faringitis muchas veces debido a los mamones sucios, dijo el especialista.
Pero, aunque se puede controlar bastante bien con ciertos cuidados elementales, es bueno, según enfatizó el Dr. Muñoz, recurrir a un centro de salud u hospital, en busca de orientación, para que un médico le brinden atención especializada y antibióticos, porque siempre es un riesgo la automedicación.