Tal vez sea parte de aquellas personas que constantemente se arrepienten de decir "sí" a todo, pero una y otra vez vuelven a caer en el error de aceptar todo tipo de indicación, cuando el interlocutor aplica una leve presión.
En efecto, es posible que sepa muy bien que será muy inconveniente, para usted y/o para la otra persona(s) el hecho de que se haga cargo de determinadas cuestiones, pero igualmente se encuentre a sí mismo siendo siempre flexible, sea desde un primer momento o bien luego de un intento de convencimiento por parte del otro; en otras palabras, haciendo todo lo que desearía no haber hecho.
Lo que sucede en estos casos, es que uno, además de encargarse de cuestiones que no les son satisfactorias (y que no tienen ninguna obligación de hacer) casi nunca tiene tiempo para dedicarse a hacer las cosas que le importan realmente, justamente por hacer otras tareas para otros.
Por cierto, estas personas adoran auxiliar a otra gente, pero hacer de todo para todos los lleva a perder oportunidades personales. Por eso, es muy necesario que se cambie esta negativa conducta, lo que se puede hacer empezando por darse algún tiempo de calidad a uno mismo.
La primera cuestión, será darse cuenta del hecho que decir "no", no es en realidad una cosa tan terrible. No es que no se quiera ayudar a otras personas ni dejar de estar allí para ellos, sino que simplemente se necesita poner algunos límites, para otorgarse sus propios tiempos.
Nunca se debe permitir ser el único disponible para dar una mano o para tratar de complacer, si primero uno no se complace a sí mismo. Si es verdaderamente inconveniente para usted hacer algo, y es claro que no se trata de una urgencia, simplemente diga no.
De cualquier forma, decirle "no" a alguien, no tiene por que no ser hecho de una manera agradable, más allá de que se sea firme. Para saber en qué momento hacerlo, simplemente debe pensar claramente de qué grado de voluntad y compromiso dispone para hacer frente a la tarea. ¿Se trata de algo que quiere hacer, sea por gusto o por un real sentimiento de ayuda, y tiene tiempo para hacerlo? Si sabe que la respuesta a esa pregunta es no, no debe tener miedo de decirles esta palabra a todas las personas que le pidan ayuda.
No permita que los demás lo fuercen a hacer algo que realmente no quiere hacer. Diciendo no, uno tampoco se forzará a estar en una situación en la que realmente no quiere estar.
Por cierto, comenzar el hábito de decir que no puede ser bastante difícil. Pero una vez que se aprende cómo y cuándo decir "no", se empezará a llevar una vida más fácil.